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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.2
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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“EL AMOR FRATERNAL”
Conviene tener presente el estudio anterior, porque el amor fraternal no puede existir sin que haya un amor activo. Es imposible que el hermano detecte amor sin obras.
También es importante hacer una aclaración. El adjetivo “fraternal” limita el alcance del amor en cuestión. Los que creemos en Cristo como Salvador personal somos hijos de Dios (Gá. 4:6-7; Ro. 8:14-17). Los incrédulos son hijos del Diablo (Jn. 8:44). Por lo tanto, los creyentes no somos hermanos de los incrédulos y, como consecuencia, no debemos tener la misma estima de ellos que de nuestros hermanos. Debemos amar a los incrédulos, pero lo que viene a continuación demostrará que el amor a ellos difiere en sentido, grado y clase.
I. RECIBIMOS LA CAPACIDAD DE TENER AMOR DIVINO AL CREER EN CRISTO.
A. Ef. 2:1-3. El no creyente tiene pasiones mundanas. Si aman, es en un sentido mundano.
B. Uno nace de nuevo cuando cree en Cristo (Jn. 3:3).
C. Llega a ser una nueva criatura (2 Co. 5:17).
D. Tiene las leyes de Dios en su corazón (He. 10:16). Llega a haber una nueva dimensión de su existencia. Tiene la habilidad de tener el amor de Dios.
E. Pablo dice que “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones” (Ro. 5:5).
F. Es imposible experimentar el amor divino sin primero experimentar un cambio (1 Jn. 4:19).
II. LOS CREYENTES RECIBIMOS EL MANDAMIENTO REITERADO DE AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS.
A. Consideremos algunos de los mandados directos.
1. “Permanezca el amor fraternal” (He. 13:1).
2. 2 Jn. 5, Jn. 14:15; 1 Jn. 4:21; Jn. 13:34.
3. A los creyentes, Dios nos manda que amemos a los hermanos. Cuando no lo hacemos, cometemos una transgresión flagrante y una desobediencia directa.
B. Ef. 4:2 dice: “soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.”
C. Hch. 20:35 dice: “se debe ayudar a los necesitados”.
D. “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos” (1 Ts. 5:14).
E. Debemos “soportar las flaquezas de los débiles” (Ro. 15:1-2).
F. Debemos tener a los que trabajan entre nosotros “en mucha estima y amor por causa de su obra” (1 Ts. 5:13).
G. Hemos de estar preocupados siempre por el bienestar de nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Debemos cuidar de nuestra familia cristiana. Es triste cuando los del mundo demuestran más amor por los suyos que nosotros por la familia de Dios.
H. Debemos seguir el ejemplo de Cristo.
1. Cristo es nuestro modelo a seguir (Ef. 5:1-2).
2. La iglesia de Colosas (Col. 1:14) y los hermanos de 1 P. 1:22 eran ejemplos de amor fraternal.
3. Pablo, siguiendo el ejemplo de Cristo, hizo mucho por sus colaboradores (2 Co. 5:13-14).
4. Cuando uno ejemplifica lo que expone 1 Co. 8:9-13, entonces verdaderamente tiene amor fraternal.
I. Según 1 Ts. 2:7-8, el amor fraternal debería ser espontáneo.
J. El amor de Jonatán por David es un buen ejemplo de amor fraternal. Lo amaba como a sí mismo (1 S. 18:1), y estaba dispuesto a hacer lo que fuera para ayudarlo (v. 4). Aunque David estaba designado para ser el próximo rey en lugar de Jonatán, éste no tenía celos (1 S. 20:34). A pesar de que la familia y los amigos de Jonatán odiaban a David, Jonatán le amaba e incluso le defendía, arriesgando su propia vida (1 S. 20). El amor de Jonatán hacia David era continuo y activo.
III. SIN AMOR ES IMPOSIBLE OBEDECER LOS MANDATOS DIVINOS.
A. La esencia de los mandamientos es el amor.
1. Así lo dice Mt. 22:37-40 (especialmente el v. 40).
2. “Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado” (1 Jn. 3:23).
3. 2 Jn. 5-6. El amor y la obediencia son inseparables. El que ama, también obedece. Al amar uno cumple el mandamiento de Dios.
4. “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor” (Jn. 15:10).
5. Un pasaje muy aclarador es Ro. 13:8-10, especialmente el v. 8.
6. “Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Gá. 5:14).
7. Gá. 6:2 dice: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.” Debemos amar así siempre. La conclusión es que para obedecer los mandamientos de Dios hay que tener amor divino. Cuando hay esta clase de amor, entonces cuidamos de nuestros hermanos y nos preocupamos por los incrédulos. Uno que tiene amor auténtico desea hacer todo lo que puede por sus hermanos y por la obra. Diezma, ora, testifica a los incrédulos, se regocija, trabaja, etc. Sólo cuando se enfría el amor, cesa de obrar así.
B. El amor es una prueba de ser discípulo.
1. “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Jn. 13:35).
2. “Si amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros” (1 Jn. 4:12).
3. Jn. 21:15-17. El amor de Pedro se había enfriado y, por su propio testimonio, se había convertido en un mero “afecto”. En esta condición sus obras no correspondían a las de un discípulo, sino a las de un hermano enfriado. Cuando se corrigió el problema del amor, obedeció los mandamientos del Señor.
Por estos motivos, las Escrituras enfatizan tanto el amor, que es la respuesta a los problemas del hombre. Cuando uno ama a Dios y a su prójimo, es útil en el servicio a Dios.
Lo que cree hace la diferencia