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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.2
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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“EL AMOR EN ACCIÓN”
I. EL AMOR, COMO LA FE, NO SE VE.
A. He. 11:1 describe la fe. El v. 3 señala que algunas cosas realmente existen sin que las veamos. Desde el v. 4 hasta el 40 hay una larga ilustración de la fe. Abel ofreció un sacrificio, Noé construyó un arca, Abraham obedeció, José dio mandamiento, etc. Éstas cosas se ven. ¿Qué indican? Este capítulo usa más de veinte veces expresiones como éstas: “por la fe”, “por fe”, “conforme a la fe” y “mediante la fe”. O sea, fue la fe lo que impulsó a Abel a ofrecer un sacrificio, a Noé a construir un arca, etc. Estas cosas en sí no son la fe. Simplemente son indicaciones de que había fe.
B. El amor es muy parecido. 1 Jn. 3:16 dice que conocemos el amor de Dios por la muerte de Cristo. En realidad no vemos el amor de Dios en sí, pero vemos la muerte de Cristo que fue el producto del amor divino. Esta muerte es una indicación de la presencia de amor.
C. 2 Co. 2:4. Pablo escribía cartas a las iglesias para manifestar su amor. Si el amor fuera visible, no habría sido necesario escribir cartas para manifestarlo.
D. ILUSTRACIÓN: El radio no se ve, pero un contador de Geiger lo detecta. El ruido y la luz del aparato no son el radio, sino la indicación de que hay radio. Vemos el movimiento de los árboles, pero no el viento que los mueve. O sea, vemos los efectos del viento.
II. EL HOMBRE SÓLO PUEDE VER LOS EFECTOS DEL AMOR.
A. 1 S. 16:7. El hombre ve lo exterior, pero Dios conoce los pensamientos (Is. 55:8-9). Esta diferencia de perspectiva se ve en 1 P. 2:4.
B. Dios sabe si hay amor o no, sin necesidad de ver las manifestaciones. Sal. 139:7-12. Dios no tiene que limitarse a juzgar por las obras. Sin embargo, en cuanto al hombre, las Escrituras dicen “por sus frutos los conoceréis”(Mt. 7:20), lo cual contrasta con Jesús que “sabía lo que había en el hombre” (Jn. 2:24).
C. Es conveniente hacer otra comparación de amor y fe. Ro. 4:1-8 enseña que Abraham fue justificado por fe ante Dios. No obstante, Stg. 2:15-16 dice que Abraham fue justificado por obras ante los hombres. ¿Por qué esta diferencia? Porque Dios veía su corazón, mientras el hombre no. El mundo reconoce la fe de Abraham por las obras que hizo. Demostró su fe mediante sus obras. El amor es igual, porque los demás sólo pueden identificarlo si se demuestra. El amor, como la fe, si no tiene obras es muerto (Stg. 2:17, 20).
D. Consideremos las ilustraciones de Santiago. (Stg. 2:15-16) Uno podría afirmar amar al hambriento, pero probablemente moriría si el amor no incitara la provisión de comida, cobijo, ropa, etc. El hambriento sólo podría valorar el amor por los hechos. (Stg. 2:25) Rahab podía decir que quería ayudar a los mensajeros, pero éstos sólo sabrían de su amor si los escondía de sus enemigos.
E. Así que, Pablo exhorta a los corintios: “Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él” (2 Co. 2:8). Otra vez les dice: “Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros” (2 Co. 8:24). Si uno tiene amor, que lo demuestre; si no, el mundo nunca sabrá que lo tiene.
III. EL AMOR EN ACCIÓN TIENE QUE VER CON OTROS.
A. Ahora no vemos a Dios, pero sí al hombre. Lo que hacemos ahora, lo hacemos delante de los hombres. Al igual que los que estaban en el tabernáculo, que no tenía suelo, pisaban la sucia tierra, los hijos de Dios, que tenemos un hogar celestial, todavía estamos entre la gente de la tierra.
B. Jesús reconocía esta verdad y por ella dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt. 5:16). La mejor forma para servir a Dios es servir al hombre.
C. Tenemos muchos motivos por los cuales dedicarnos a la gente. Debemos esforzarnos por llevar personas a Cristo. Nuestras acciones deben ser indicaciones de nuestro amor por ellos, y no de odio o indiferencia.
D. Pablo dijo de los efesios: “habiendo oído [...] de vuestro amor”; y de los tesalonicenses: “acordándonos [...] del trabajo de vuestro amor”. Sólo podía afirmar tales cosas, basándose en obras visibles. Así concluyó, como humano, que tenían amor.
E. ILUSTRACIÓN. Nunca he visto a Dios, pero me esfuerzo por honrarle. Dios dice que la mejor forma para honrarle es intentar ganar a los demás. Muchas personas me ven cada día. Conclusión: Debo demostrar por mis acciones ante los hombres el amor que tengo a Dios.
IV. EL ÚNICO AMOR QUE BENEFICIA AL MUNDO ES EL AMOR EN ACCIÓN.
A. Como hemos visto en Santiago, no beneficia a nadie con tan sólo afirmar que voy a ayudar a alguien. El bien se produce cuando realizo una acción de ayuda. Por eso Salomón dijo: “Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto” (Pr. 27:5). Hay pocas cosas tan inútiles como afirmar siempre amor a Dios sin demostrarlo. Pablo dijo a los corintios: “para poner a prueba [...] la sinceridad del amor vuestro” (2 Co. 8:8).
B. Donde hay amor auténtico, hay obras. Gá. 5:13 dice: “servíos por amor los unos a los otros.” Muchos hoy en día afirman no tener tiempo para trabajar en la iglesia fielmente, no saber qué hacer o a quién ganar para Cristo. Si uno realmente se enamora del Señor, entonces encuentra tiempo para servir en la casa del Señor, encuentra cosas para hacer que glorifican al Señor y busca a quién ganar, incluso si tiene que ir de puerta en puerta.
C. Podemos concluir que la ausencia de obras para el Señor es indicación de falta de amor. Si uno quiere que la iglesia, la ciudad y el mundo sepan que ama a Dios; entonces que diezme, que asista fielmente a la iglesia, que haga lo que sea para mejorar la iglesia, que procure la unión de los hermanos, que lleve a personas a la iglesia, que ore, que anime a los demás, etc. Eso es amor en acción. Si uno desea manifestar que no ama a Dios de veras, entonces que asista sólo cuando es conveniente, que dé ofrendas esporádicas, que provoque problemas con palabras cortantes, con su genio, con chismes, con desacuerdos, que piense mayormente en el trabajo, la casa, la diversión, etc. La única forma que el mundo tiene para saber si uno ama a Dios es por sus obras. En vista de Mt. 5:16, nadie puede replicar “No intento agradar a los hombres”, porque Dios nos considera responsables de dar testimonio a ellos. No podemos servir a Dios sin servir a los hombres. Así que, hay que tener un amor activo. Para poner el amor en movimiento se podría empezar por traer a alguien a la reunión de la iglesia el domingo que viene.
D. Debemos poner el amor en movimiento para cumplir nuestra responsabilidad según Mt. 5:16.
Lo que cree hace la diferencia