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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.2
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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Debemos saber algo sobre la naturaleza y la obra de los santos ángeles de Dios, porque tienen una influencia continuada en nuestras vidas. Tienen un papel importante en la gracia divina que sostiene al creyente. Hoy en día algunos, como los saduceos de la antigüedad, no creen en la existencia de ángeles (Hch. 23:8), pero la Palabra de Dios establece claramente su existencia y muchas de sus actividades.
I. PRIMERO CONSIDEREMOS LA NATURALEZA Y LA HABILIDAD DE LOS ÁNGELES DE DIOS.
A. La palabra “ángel” es “mal’ak” en hebreo y “angelos” en griego.
1. W. E. Vine expone que “angelos” se deriva del verbo “angello”, que significa “entregar un mensaje”.
2. Por lo tanto, muchos eruditos griegos definen la palabra ángel como mensajero de Dios.
3. En la mayoría de los casos, “angelos” se traduce por “ángel”, pero en algunos casos por “mensajero” (Mt. 11:10; Mr. 1:2; Lc. 7:24, 27; 2 Co. 12:7; Stg. 2:25). Como se ve en algunos de estos pasajes, el término “angelos” también puede referirse al hombre. El contexto normalmente esclarece si se trata de un hombre o no.
4. En este estudio nos limitaremos a analizar ángeles en el sentido de seres celestiales de Dios.
B. Los ángeles son seres creados, pero superiores al hombre.
1. El rey David preguntó: “¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra” (Sal. 8:4-5). El hombre es “menor” que los ángeles. Es obvio que Jesús, “el hijo del hombre”, fue “hecho poco menor que los ángeles”, al encarnarse para habitar entre hombres (He. 2:6-7).
2. 2 P. 2:11 dice: “los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia” que los hombres.
3. Sal. 103:20 constata que son “poderosos en fortaleza”.
4. Como veremos más adelante, su poder es muy superior al poder del hombre.
C. Los ángeles son seres celestiales, pertenecen a Dios y se dedican a su servicio.
1. Hay que distinguir entre “los santos ángeles” (Mr. 8:38) y los de Satanás o los ángeles caídos (2 P. 2:4; Jud. 6; Mt. 25:41). En cuanto a los primeros, no hay ningún caso de la más mínima insubordinación a Dios. Los ángeles obedecen a Dios, como 1 Cr. 21:27 demuestra. Sal. 103:20: “Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad.”
2. El poder angelical depende de Dios; no tendrían ningún poder si no fuera por Él. Tienen plena capacidad para ejecutar directrices divinas. Cualquier ángel puede hacer lo que Dios le manda, porque Dios le capacita para efectuarlo. Una cita que se aplica especialmente a Jesucristo, pero que también ilustra el poder de los ángeles bajo la dirección divina es Sal. 91:9-14. Dice: “Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.” Queda claro que los ángeles de Dios tienen poder para protegernos de cualquier mal. Cuando Dios lo ordene, un ángel bajará y atará a Satanás, arrojándolo al abismo (Ap. 20:1-3). Merece destacar que ningún ángel tiene poder para hacer cualquier cosa que no sea por mandato divino. Incluso Miguel, el arcángel de Dios, no se atrevía a luchar con Satanás sin que Dios lo autorizara (Jud. 9).
3. Lc. 12:8 demuestra que los ángeles pertenecen a Dios y que son dirigidos por Él, llamándolos “ángeles de Dios”.
4. Los ángeles naturalmente tienen el cielo como base de sus operaciones. Mt. 24:36 los llama “ángeles de los cielos”. Mr. 12:25 da a entender que el cielo es su hogar. En Mt. 18:10 Jesús establece que el cielo es su habitación. Dice: “sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.”
D. Los ángeles son espíritus y, como tales, no tienen cuerpos como los hombres.
1. Según He. 1:13-14, todos los ángeles son “espíritus ministradores”, por lo tanto, no son de carne y hueso como los hombres.
2. Sin embargo, los ángeles pueden tomar forma humana cuando hace falta. Es posible que puedan tomar otras formas, aunque la Biblia no lo constata. En cuanto a sus apariciones relatadas en la Biblia, toman forman humana; de hecho, los han confundido como seres humanos. Por ejemplo, cuando dos ángeles entraron en Sodoma (Gn. 19:1), los homosexuales pensaron que eran hombres y querían tener relaciones ilícitas con ellos (Gn. 19:4-5). En otra ocasión, la Biblia relata la aparición a Gedeón de un ángel que tenía aspecto de hombre (Jue. 6:11-20). También pensaron que el ángel que apareció a Josué era humano (Jos. 5:13-15). En Lc. 24:4 y 24:23 se ve que los dos ángeles en la escena de la tumba de Jesús tenían aspecto humano. También hay muchos otros pasajes. Los ángeles se parecen tanto a los hombres que He. 13:2 advierte: “No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”
3. La palabra “ángel” siempre está en género masculino. No hay ángeles femeninos. Tampoco son neutros. No hay matrimonio ni reproducción entre ángeles. Jesús dijo que cuando los creyentes resucitaran no se casarían, sino que serían “como los ángeles que están en los cielos” (Mr. 12:25). Se deduce de este pasaje que los ángeles no se casan, lo cual refuta la interpretación de los que dicen que los ángeles tuvieron relaciones sexuales con mujeres (Gn. 6:2), resultando en una raza de gigantes. Gn. 6:2 se refiere a que hombres creyentes se casaron con mujeres incrédulas, lo cual viola la voluntad de Dios.
E. La Biblia no especifica cuántos ángeles existen. Lo que sí constata es que son miles y miles.
1. El rey David escribió: “Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares” (Sal. 68:17).
2. He. 12:22 habla de una “compañía de muchos millares de ángeles.”
3. Una vez Eliseo y su criado, Giezi, estaban rodeados por un gran ejército de soldados sirios, muchos de los cuales iban a caballo o en carro. El criado pensaba que no había escapatoria. Pero Eliseo oró, y Dios abrió los ojos del criado y vio el monte lleno de ángeles celestiales que los protegían contra los sirios. Eliseo dijo que había muchos más ángeles que enemigos (2 R. 6:13-18).
4. Cuando Jesús estaba en el huerto de Getsemaní, llegaron Judas y los soldados para capturarlo. Simón Pedro quiso protegerle, pero Jesús respondió: “¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?” (Mt. 26:53). Eruditos bíblicos generalmente piensan que una legión son seis mil. Así doce legiones serían setenta y dos mil. Jesús afirmó que para aquella misión podría haber conseguido más de esa cantidad de ángeles.
F. Además, los ángeles son representados como impresionantes y atractivos.
1. Un ángel apareció a la esposa de Manoa. Después lo describió a su marido así: “Un varón de Dios vino a mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, temible en gran manera; y no le pregunté de dónde ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre” (Jue. 13:6). Este ángel era poderoso y temible, pero a la vez atractivo y bello.
2. A Esteban, cuando dio el sermón de Hch. 7, le describieron como teniendo “rostro de un ángel” (Hch. 6:15), lo cual indica algo sobre la belleza angelical.
3. Además de ser bellos y temibles, los ángeles son muy sabios (2 S. 14:20).
II. LOS ÁNGELES SON AGENTES DIRECTOS DE DIOS.
A. En numerosas ocasiones, en su servicio directo a Dios, los ángeles realizan misiones específicas para Él.
1. Quizá uno de los casos más claros es el de Nú. 22:22-35. Balaam determinó ir a Moab para profetizar contra el pueblo de Dios, contra la voluntad divina. Dios envió un ángel para impedirlo. El ángel, aunque invisible, se puso en el camino de Balaam con la espada preparada para matarlo. Sólo se salvó por la intervención de Dios por medio de un asno.
2. Otro encargo específico que Dios dio a un ángel se relata en 2 S. 24:1-16. David, por orgullo, hizo un censo de Israel sin exigir el dinero de rescate. Se encendió la ira de Dios por ello y envió a un ángel, que mató con una plaga a setenta mil hombres de Israel. El ángel paró la mortandad inmediatamente al recibir el mandato de Dios (v. 16).
3. Otra vez Dios envió un ángel para consolar y sostener a su profeta Elías (1 R. 19:5-8).
4. Ezequías, rey de Judá, estuvo a punto, con Jerusalén y Judá, de sucumbir ante los asirios. Parecía una situación sin salida (2 R. 18-19), pero Dios envió un ángel para rescatar a Ezequías y a Judá. En el momento preciso en que los asirios iban a atacar para destruir a Jerusalén, el ángel mató a ciento ochenta y cinco mil soldados asirios (2 R. 19:35). Senaquerib, rey de Asiria, fue obligado a volver a Nínive para no volver a molestar a Judá nunca más. 2 Cr. 32:21: “Y Jehová envió un ángel, el cual destruyó a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria. Este se volvió, por tanto, avergonzado a su tierra; y entrando en el templo de su dios, allí lo mataron a espada sus propios hijos.”
5. Según Lc. 16:22, parece que una de las misiones concretas de los ángeles es transportar los espíritus de los que mueren en el Señor a la presencia de Dios.
6. No hay tiempo, espacio y conocimiento suficientes para enumerar todas las misiones angelicales que se han efectuado a diario desde la eternidad pasada.
En vista de la providencia divina (Ro. 8:28; Col. 1:17), parece acertado afirmar que los ángeles son el medio principal por el que Dios efectúa sus obras providenciales y también sostiene a sus hijos.Lo que cree hace la diferencia