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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.2
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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Hay un grupo creciente que no cree que Jesús sea de verdad el gran Dios Jehová del Antiguo Testamento. Algunos niegan el nacimiento virginal y muchos rechazan la existencia trina de Dios. La secta conocida como Testigos de Jehová es probablemente la más conocida de las que niegan que Jesús sea Jehová. Esta secta rechaza la trinidad y afirma que Jesús no fue Dios, sino simplemente un hijo de Dios.
Nosotros creemos que Jesús es Jehová. No es meramente un hijo de Dios. Jesús fue Dios hecho hombre. Quiero presentar a continuación una pequeña parte del gran cuerpo de evidencia que corrobora esta creencia.
I. PRIMERO, CONSIDEREMOS QUIÉN ES JEHOVÁ.
A. Jehová es el nombre nacional judío para designar a Dios.
1. Es una traducción de la palabra hebrea “Yehovah”. A veces la palabra hebrea para Jehová es “Yah”.
2. Esta palabra significa el “que existe por sí mismo, eterno”, según el diccionario de hebreo y caldeo por Strong.
3. Los judíos sustituían la pronunciación de “Yehovay” por la de “Adonai”.
4. La palabra hebrea “Yehovih” es una variación de “Yehovah” y significa lo mismo, pero los judíos la sustituían en la pronunciación por “Elohim”.
B. Ahora, deseo enfatizar cómo se traduce “Yehovah” o “Yehovih” en la Reina Valera 1960.
1. Éx. 6:3: “Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.”
2. Sal. 83:18: “Y conozcan que tu nombre es Jehová; tú solo Altísimo sobre toda la tierra.”
3. Is. 12:2: “He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.”
4. Is. 26:4: “Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.”
5. En Dt. 9.26 “Yehovih” se traduce Señor Jehová en la oración de Moisés: “Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad”.
6. Además, en Éx. 23:17; 34:23; Dt. 3:24; Jos. 7:7; Jue. 6:22; Sal. 68:20, entre otros pasajes, se le llama Señor Jehová a Dios.
C. Las Escrituras establecen los atributos de Jehová.
1. Sal. 83:18: “Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.”
2. Is. 26:4: “en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.”
3. Se reveló como “Elohim”, “el fuerte”, en Gn. 1:1, que se traduce en castellano por Dios.
4. Es “Adonai”, que significa amo o señor, en Gn. 15:2.
5. En hebreo se refiere a Él como “El Shaddai”, “El Todo-Suficiente”, en Gn. 17:1.
6. En hebreo se refiere a Él como “El Elyon”, “El Altísimo”, en Gn. 14:18.
7. En Gn. 21:33 es “El ‘Olam”, “El Eterno”.
8. Es “Jehová Tsebaoth”, “Jehová de los ejércitos”, en 1 S. 1:3.
9. Conviene recordar que Jehová significa “el que existe por sí mismo”.
10. Es “Jehová-jireh”, “Dios provee”, en Gn. 22:14.
11. Es “Jehová-shalom”, “Dios es nuestra paz”, en Jue. 6:24.
12. Es “Jehová-shammah”, “Dios está presente”, en Ez. 48:35.
13. Es “Jehová-tsidkenú”, “Dios es nuestra justicia”, en Jer. 23:6.
14. Es “Jehová-nissi”, “Dios es nuestra bandera”, en Ex. 17:15.
15. Es “Jehová-rafah”, “Dios sana”, en Éx. 15:26.
16. Es “Jehová-ra’ah”, “Dios es mi pastor”, Sal. 23:1.
17. Es el creador de todo lo que existe, Gn. 1:1; es omnipresente, Sal. 139:1-13; es santo, Is. 6:3; entre muchas otras cosas.
18. Las palabras son insuficientes para describir todas las buenas cualidades de Dios. Él sobrepasa la comprensión finita.
D. Lo anterior es suficiente para indicar a quién nos referimos cuando decimos Jehová, o el Dios del Antiguo Testamento.
II. JESUCRISTO ERA, Y ES, ESTE DIOS LLAMADO JEHOVÁ.
A. Los modernistas lo niegan. Afirman que Jesús era otro, un hijo o descendiente del gran Dios Jehová. No admiten que Jesús fuera Jehová.
B. Dejemos que las Escrituras demuestren que Jesús fue la encarnación de Jehová, el Dios del Antiguo Testamento.
1. Mt. 1:18-23
a. María no había tenido relaciones sexuales con ninguno, pero se encontraba embarazada. El ángel de Dios explicó este suceso único como la manera en que Dios se preparó un cuerpo humano para habitar sobre la tierra. Dios, en la persona del Espíritu Santo, había hecho que María se quedara embarazada (v. 18-20).
b. El que nacería de esta virgen embarazada se llamaría Jesús (v. 21). Es obvio que se trata de aquél que crucificarían y que muchos pensarían que sólo era un hijo de Dios.
c. Para demostrar de forma incuestionable que Jesús era Jehová, el versículo 23 dice que era “Dios con nosotros”.
(1) El Nuevo Testamento se escribió en griego y la palabra para referirse a Dios es “Theos”.
(2) Para dejar muy claro que se refería a Jehová, el Dios del Antiguo Testamento, cita Is. 7:14, una referencia obvia a Jehová. Mt. 1:22-23 afirma que Jesús es el cumplimiento de la promesa que Jehová llegaría a vivir entre los hombres. En definitiva, Jesús es Jehová.
2. Jn. 1:1 es otro pasaje que establece que Jesús era Jehová. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”
a. Jesús es el Verbo. Así lo dice Juan en Jn. 1:14: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” El que “vimos” es Jesús, el Verbo viviente.
b. Jesús es el Verbo y el Verbo es Dios. Así que, Jesús no era simplemente uno de muchos dioses, ni tampoco meramente el Hijo del Dios verdadero. La Biblia afirma que era Dios. Nunca hubo Dios anterior a Él. Todo lo que era en el principio, era Jesús.
3. Surge la pregunta: “¿Por qué habla la Biblia del Padre y del Hijo?”
a. En numerosas ocasiones, la Biblia hace referencia a Jesús como el Hijo de Dios, diferenciándolo del Padre.
b. El hecho es que Jesús, el Jehová de los cielos, tomó para sí el papel de Hijo y como tal se encarnó.
c. La Biblia demuestra que Jesús era el Hijo y, a la vez, el Padre.
(1) Jesús mismo afirmó en Jn. 10:30: “Yo y el Padre uno somos”.
(2) Lo que el Padre es, el Hijo es; lo que el Padre hace, el Hijo hace. Jesús dijo en Jn. 5:19: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.”
(3) Alguno pensará que se puede separar a Jesús (el Hijo) del Padre, pero Jesús afirmó en Jn. 14:9-10: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí?”
(4) Debemos recordar la profecía de Is. 9:6-8, que la Biblia afirma cumplirse en Jesús (Mt. 1:22-23); sin embargo, Isaías dijo que se refería al “Padre Eterno”.
(5) Es cierto que Jesús era el Hijo, pero era más que eso. También era el Padre. El Padre y el Hijo son inseparables en su esencia.
4. He. 1:1-12 da más corroboración de que Jesús es Jehová Dios.
a. El versículo 1 habla de “Dios, el versículo 2 habla del “Hijo” y el versículo 3 afirma que el Hijo es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia”.
b. Cuando Dios se hizo Hijo, no dejó de ser Dios.
c. Y, para demostrar que el Hijo no es un ser diferente e inferior a Jehová o al Padre, los versículos 10-12 dicen que creó los cielos y la tierra y que es eterno. La función creadora de Jesús lo establece como Dios, no un descendiente lejano de Dios. Por eso, la palabra hebrea para Dios en Gn. 1:1 es la forma plural “Elohim”, lo cual constata la eterna trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
5. Debemos considerar algunos otros factores sobre la creación.
a. He. 1:10 y Jn. 1:1-3 demuestran de forma incuestionable que Jesús, el Verbo viviente, creó todas las cosas.
b. Al que creó todas las cosas, los cuatro seres vivientes dicen: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir” (Ap. 4:8; también el v. 11).
c. Muchos conceden que Jesús era “poderoso”, pero no “el Todopoderoso”. Las Escrituras establecen que era, y es, “el Dios Todopoderoso”.
d. Ap. 1:5-6: “y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.”
(1) El versículo 5 dice que se refiere a Jesucristo.
(2) El versículo 8 demuestra que se trataba del Dios eterno y también del Dios Todopoderoso.
6. 1 Ti. 6:14-16: “que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.”
C. Aunque sólo mencionaré unos pocos a continuación, a Jesucristo se le atribuyen todos los atributos divinos.
1. Jehová es omnisciente y omnipresente. Pasajes como Mt. 9:4, donde se demuestra que Jesús sabía hasta los pensamientos de los hombres, afirman su omnisciencia. En Mt. 28:20 Jesús dijo: “he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, demostrando así su omnipresencia.
2. El hecho de que Jesús es el Todopoderoso lo identifica como el Todopoderoso del Antiguo Testamento, porque sólo puede haber un Todopoderoso.
3. El Dios del Antiguo Testamento era el gran “Yo soy” (Éx. 3:14). Ap. 1:8, 11, 18 establecen a Jesús como el gran Dios, “Yo soy”.
4. Pedro le llamó el “Santo”, el “Justo” y el “Autor de la vida” (Hch. 3:14-15).
5. Jehová es salvación. Las Escrituras declaran que Jesús es el Salvador (Hch. 5:31). Simeón, al ver a Jesús, exclamó: “han visto mis ojos tu salvación” (Lc. 2:30).
6. Volvamos a fijarnos en las características que Isaías atribuye a Jesús en Is. 9:6-7: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”
7. Fil. 2:7-11, refiriéndose a Jesús, afirma que Él debe recibir gloria y honra y alabanza sobre todo nombre.
8. Jehová es el “Dios es nuestra paz” y “el Todo-Suficiente”. Jesús es nuestra paz (Ef. 2:14) y nuestra suficiencia (Ef. 1:22-23).
D. Al principio de este estudio advertí que sólo podría dar una pequeña parte de la evidencia que demuestra que Jesús era Jehová.
1. Así he hecho, pero que conste que sólo es una muestra de la mucha evidencia que hay.
2. Sin embargo, con lo que he dado, queda establecido que Jesús era Jehová. Creer que era sólo un hijo y no “Dios con nosotros” significa morir sin esperanza, porque Jesús dijo: “si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis” (Jn. 8:24).
Lo que cree hace la diferencia