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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.2
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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Muchas personas tienen grandes dificultades para comprender la Biblia, que es la santa Palabra de Dios. Sólo Dios sabe cuántas personas sostienen doctrinas e ideas erróneas acerca de las enseñanzas bíblicas. Usar bien la Palabra de Dios sencillamente quiere decir conseguir un entendimiento correcto de ella. Es decir, que tu comprensión de la Palabra de Dios sea igual a lo que Dios quiso decir.
Los principios para usar bien la Palabra de Dios son básicamente los mismos que hay que emplear para entender las palabras de cualquier persona. O sea, hay ciertos principios que se deben tener en cuenta para conseguir una comprensión acertada de lo que cualquier persona dice o escribe. Para entender la Palabra de Dios hay que emplear el mismo razonamiento que se usa para entender las palabras de cualquier persona.
El propósito de este estudio es demostrar los principios esenciales para una comprensión correcta de la Palabra de Dios. A fin de lograr un entendimiento acertado de cualquier pasaje de las Escrituras, hay que tener en cuenta los siguientes puntos:
I. PRIMERO, LO MÁS IMPORTANTE ES CONSIDERAR EL CONTEXTO.
A. Para entender cualquier expresión hay que conservar la continuidad del contexto.
1. Lo que se dice antes y después afecta el entendimiento de cualquier palabra, locución o frase.
a. Por ejemplo, cuando alguien emplea la palabra ‘llama’.
b. La única forma para saber qué quiere decir es mirar el contexto.
c. Podría ser del verbo ‘llamar’ en cualquiera de sus diversos significados: “se llama David”, “llama a la puerta”, etc.; pero también podría referirse al mamífero rumiante de América Meridional; o podría ser en el sentido de ‘llama de fuego’, tanto literal como figurado.
2. Asimismo, para usar bien la Palabra de Dios hace falta considerar el contexto inmediato.
a. Muchas de las palabras en la Biblia tienen diversos significados, según el contexto en que se usan.
b. Algunos ejemplos serían: salvación, gracia, juicio o castigo.
c. Igual que cuando uno considera las palabras de cualquier persona, siempre es necesario tener en cuenta lo que viene antes y después para entender cualquier pasaje.
d. Hay que estudiar suficientes versículos anteriores y posteriores para poder establecer el contexto y el hilo de pensamiento.
3. Al sacar palabras o expresiones de contexto es fácil hacer que alguien, o que la Biblia, diga lo que de ninguna manera quiere decir.
a. Es muy común. Como Jeremías dijo a algunos: “pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro” (Jer. 23:36).
b. Muchas opiniones falsas se forman así.
B. Además de respetar el contexto inmediato, hay que respetar el contexto global.
1. ATENCIÓN: Nunca se usa bien la Palabra de Dios si lo que se entiende no está en perfecta armonía con cualquier otra escritura o con las enseñanzas generales de la Palabra de Dios.
2. 2 Ti. 3:16 dice: “Toda escritura es inspirada por Dios”, y hay bastantes citas que enseñan que Dios no puede mentir (Tit. 1:2; Ap. 3:14).
3. Dios no puede mentir ni puede contradecirse, por lo tanto, todo lo que dice en su libro, la Biblia, está en absoluta armonía.
4. Así, cuando se interpreta algo de Génesis, tiene que concordar perfectamente con lo que hay en Mateo, Apocalipsis y cada uno de los libros de la Biblia; de otra manera, la interpretación es errónea y no se ha usado bien la Palabra de Dios.
a. Por eso Pedro dijo: “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada” (2 P. 1:20).
b. La forma para llegar a una buena comprensión es, en palabras de Pablo, “acomodando lo espiritual a lo espiritual” (1 Co. 2:13).
c. “¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá” (Is. 28:9-10).
5. Cuando un pasaje parece contradecir a otro, la comprensión de uno, o posiblemente de ambos, es equivocada.
a. Si uno insiste en mantener una posición discorde con la revelación completa, es como dice Ro. 1:25: “[cambias] la verdad de Dios por la mentira”.
b. Es precisamente lo que hacen los que interpretan que la Biblia enseña que se puede perder la salvación del castigo del pecado, la regeneración bautismal, la salvación por obras, la salvación por una combinación de fe y obras, etc.
c. Pablo dice que hay algunos que “quieren pervertir el evangelio de Cristo” (Gá. 1:7).
C. Me parece que no hay ninguna norma más importante en cuanto a usar bien la Palabra de Dios que la de respetar el contexto: el inmediato y el global.
II. TAMBIÉN ES NECESARIO CONSIDERAR EN QUÉ SENTIDO HABLA EL PASAJE.
A. Guarda una relación con respetar el contexto, pero involucra algo más.
1. Hay que averiguar si el pasaje habla en sentido literal o figurado.
a. Un ejemplo es cuando Pablo dice: “Yo planté, Apolos regó” (1 Co. 3:6). ¿Se refiere a semilla y agua literales, o habla en un sentido figurado para referirse a la Palabra y a la obra de Dios?
b. Jesús habló de “pescadores de hombres” (Mt. 4:19) y es imprescindible saber en qué sentido lo dijo.
2. Se llega a entender el sentido mediante un análisis del contexto.
B. Esta consideración es especialmente importante para entender muchas doctrinas.
1. Por ejemplo, hay tres sentidos principales en que la Biblia habla de la salvación.
a. De la pena del pecado.
b. Del poder del pecado.
c. De la presencia del pecado.
d. Es evidente que si uno interpreta salvación en un sentido cuando se está refiriendo a otro, el resultado es una perspectiva falsa y corrupta de las Escrituras.
2. Cuando la Palabra de Dios hace referencia a hermanos, cuerpos, comida, etc., hay que determinar si se refiere a lo físico o a lo espiritual.
C. La única manera para usar bien las Escrituras es interpretarlas en el sentido en que se escribieron.
III. ADEMÁS, PARA EL BUEN USO DE LA PALABRA DE DIOS, HAY QUE TENER EN CUENTA LAS LIMITACIONES DEL EFECTO DE CUALQUIER PASAJE.
A. Primero, hay que considerar si el pasaje se aplica a unas personas concretas o si su aplicación es general.
1. Hay pasajes dirigidos a todos (Jn. 3:36; Ro. 3:22).
2. Los hay que se dirigen a los incrédulos (Ap. 20:11-15).
3. Muchos son para los creyentes (Ro. 10:13; Fil. 2:14).
4. Algunos se limitan a los apóstoles, al rey David, a Judas Iscariote, a los judíos, etc.
5. No se puede aplicar un pasaje a cualquier persona si el pasaje es específicamente para una persona o para un grupo determinado de personas.
B. Además, hay que considerar si hay alguna limitación en cuanto al tiempo.
1. Por ejemplo, el hombre sólo tiene acceso a la salvación de la pena del pecado mientras vive.
2. Habrá un tiempo en que ya no habrá más salvación de la pena del pecado.
3. Además, la iglesia no empezó hasta que vino Jesús y, por consiguiente, está limitada en el tiempo.
C. Así hay que permitir que la Palabra de Dios hable a quién ella quiere y cuándo ella quiere: esto es usar bien la Palabra. Lo mismo hay que hacer en la comunicación con cualquiera.
IV. POR ÚLTIMO, HAY QUE EVITAR LA APLICACIÓN INADECUADA DE LAS ESCRITURAS.
A. Este principio está relacionado con las limitaciones, pero va un paso más allá.
1. Si el pasaje se refiere a los creyentes, hay que evitar aplicarlo a los incrédulos.
2. Si se limita a los judíos de la tribulación, hay que evitar aplicarlo a los judíos ahora.
B. La aplicación inadecuada es la forma más común de pervertir la verdad.
1. La gente se imagina cualquier cosa sin fundamento y luego usa las Escrituras para apoyar su propia idea, tal como hacen los mormones (Ez. 37:17).
2. El rey David hizo referencia a personas que lo hicieron con él: “Todos los días ellos pervierten mi causa” (Sal. 56:5).
3. Pedro habló de algunos que pervertían los escritos de Pablo (2 P. 3:16).
C. Es mucho mejor limitarse a hacer las aplicaciones que las mismas Escrituras hacen.
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