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RAZONES DE LO QUE CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson

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LA IGLESIA TIENE LA AUTORIDAD PARA EVANGELIZAR

Mr. 16:15

 

            Creemos que Dios dio la autoridad de hacer obra misionera exclusivamente a su iglesia.  Así que, sólo ella tiene el derecho de realizar esta obra.  Toda la participación a este fin debe realizarse en la iglesia.

 

I.               LA OBRA MISIONERA ES UNA OBRA DIRECTA DE LA IGLESIA.

A.            Dios dio la gran comisión a la iglesia, no a unos individuos aparte de ella.

1.    La comisión se dio en Mt. 28:19-20 a los primeros miembros de la iglesia (1 Co. 12:28).

2.    Hch. 1:8 vuelve a enfatizar esta comisión.

B.            Las primeras iglesias efectuaban la obra misionera de forma directa.

1.    Los misioneros en la Biblia recibían su aprobación de la iglesia, y después ésta los enviaba.

a.          La iglesia de Jerusalén envió a Bernabé (Hch. 11:22).

b.          La iglesia de Antioquía envió a Pablo y a Bernabé (Hch. 13:2-3).

c.          Otra vez fue enviado Pablo directamente por la iglesia local (Hch. 15: 39-40).

2.    Los misioneros en la Biblia daban cuentas a la iglesia local.

a.          Así hicieron Pablo y Bernabé (Hch. 14:26-28).

b.          Otra vez ocurre en Hch. 15:30-31.

c.          Hch. 18:22-23 demuestra otro contacto que Pablo tuvo con la iglesia local.

3.    Los misioneros en la Biblia recibían apoyo económico de la iglesia local.

a.          Los filipenses ayudaban a Pablo (Fil. 4:14-18).

b.          Los macedonios también practicaban lo mismo (2 Co. 11:9; 2 Co. 8:1-4).

c.          Además, había otras iglesias que lo hacían (2 Co. 11:8).

C.            La gloria que Dios recibe cuando se convierten personas, se levantan iglesias, se edifican creyentes, etc., la desea recibir por medio de su iglesia.

1.    “Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5:25).

2.    Desea recibir gloria a través de ella.  Ef. 3:21 dice:  “a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos.”

D.            También conviene tener presente que Dios quiere que su obra se haga a su manera.

1.    La obra misionera es la obra de Dios, y hay que hacerla a través de la iglesia local.

2.    Ninguna iglesia debe modificar el plan de Dios para las misiones.

E.             Cuando la iglesia local envía directamente al misionero:

1.    La iglesia lo conoce personalmente, y la ayuda que llega al misionero es individualizada, según sus méritos y necesidades.  Además, el misionero es responsable a su propia iglesia, sin influir lo que otros hagan o piensen.

2.    La iglesia local tiene toda la responsabilidad de aprobación o desaprobación de su misionero.  Todo el dinero que envía la iglesia llega al misionero, sin gastos de organización.

3.    Después de la aprobación del misionero por la iglesia, ninguna organización tiene voz o voto en si el misionero llega a su destino o no, o en lo que hace después de llegar.   

 

II.            LA TENDENCIA MODERNA ES APARTARSE DEL PLAN DE TENER MISIONEROS ENVIADOS POR LA IGLESIA.

A.            Se suele establecer una organización que realiza el trabajo que originalmente hacía la misma iglesia.

1.    Suelen formar sociedades misioneras.

2.    Estas sociedades suelen formar parte de una gran organización de iglesias.

3.    La organización establece normas para los misioneros, toma decisiones sobre ellos, administra sus fondos, etc.

4.    Algunas incluso tienen el poder para determinar las necesidades de los misioneros y administrar los fondos de la forma que consideren oportuna.

5.    El misionero es directamente responsable a la sociedad u organización.

B.            Este sistema se diferencia mucho del plan misional de la iglesia local.

1.    La sociedad asume la responsabilidad de la gran comisión, la cual pertenece a la iglesia.

2.    La sociedad aprueba o desaprueba al misionero; así pierde la iglesia su voz en el asunto.

a.          No suele importar demasiado que el misionero haya sido llamado por Dios y autorizado por su iglesia local.

b.          Si no supera el examen médico, si es demasiado mayor, si no tiene suficientes estudios, o si no ha hecho una determinada asignatura de misiones en la universidad de la organización, entonces no lo aprueban.

3.    Después de enviar al misionero, primero es responsable a la sociedad, después a la iglesia.  Así la verdadera autoridad está en la sociedad.

4.    Los misioneros enviados por este tipo de sociedades misioneras sólo son apoyados indirectamente por las iglesias.

5.    Así la gloria que Dios debería recibir de la iglesia, pasa por la sociedad misionera y la organización de iglesias (Ef. 3:21).

C.            Este sistema es una modificación del plan de Dios.  Por lo tanto, creemos que Dios lo desaprueba.

1.    Creemos que la iglesia debe encargarse de todas las responsabilidades misionales:  aprobar, autorizar, enviar, mantener...

2.    Creemos que ninguna persona o grupo de personas, aparte de la iglesia, tiene la autorización bíblica para ocuparse de la obra misionera.

 

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