![]()
10250 North Freeway @ West Road
Houston, Texas 77037
Tel: (281) 447-8484
RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
Este material es propiedad literaria y se prohibe copiar o reproducir sin permiso expresado en escrito por el Dr. Lester Hutson
Para ordenar su copia de Razones de lo que Creemos,
vea la sección marcada Publicaciones
Hemos seleccionado estos versículos, porque demuestran que Dios espera que nos atengamos a sus especificaciones sobre cómo hacer su obra. Además, quiere que lo hagamos con exactitud, siguiendo el patrón de las iglesias del Nuevo Testamento. Si éstas eran iglesias independientes, entonces las nuestras también deben serlo.
II. EN LA BIBLIA, HABÍA MUCHAS IGLESIAS INDEPENDIENTES, MIENTRAS NO HABÍA NINGUNA QUE PERTENECIERA A UNA ORGANIZACIÓN.
A. Cuando nos fijamos en el ejemplo de las iglesias de la Biblia, el único ejemplo que Dios nos ha dado, vemos una estructura estrictamente independiente.
1. No había organizaciones, aparte de la iglesia.
2. La formación de organizaciones ocurriría mucho después.
B. Fijémonos en las iglesias bíblicas.
1. Primero, veamos la primera iglesia que jamás existió.
a. Jesucristo mismo la edificó.
(1) Jesús, hablando a los apóstoles, dijo que edificaría su iglesia (Mt. 16:17-18).
(2) Estos apóstoles fueron los primeros miembros de la primera iglesia (1 Co. 12:28).
(3) En las primeras actividades de esa iglesia, los apóstoles ya figuraban como miembros (Hch. 1:13); además, había otros, unos cientos veinte en total (Hch. 1:14-15).
(4) Esta iglesia se reunía en Jerusalén (Hch. 1:12). Ya constaba como iglesia (Hch. 2:27) y pronto era llamada “la iglesia de Jerusalén” (Hch. 8:1).
(5) Es fácil determinar que la iglesia de Jerusalén fue la que Jesús mismo instituyó, porque podemos seguir su rastro, viendo cómo Jesús añadía a ella, empezando con los mismos apóstoles.
b. Indiscutiblemente, se trata de una iglesia ejemplar.
(1) Si Jesús no sabía establecer una iglesia, ¿quién lo sabría hacer?
(2) Si no podemos seguir el patrón establecido por el Señor, ¿quién podría indicar cómo debería ser una iglesia? Si no hubiera directrices sobre la constitución correcta de una iglesia, entonces se podría hacer de cualquier modo, y todavía se llamaría una iglesia.
(3) La iglesia que Jesús edificó indudablemente es una iglesia ejemplar para indicarnos cómo deberían ser las iglesias.
c. Conviene enfatizar que antes de la iglesia que edificó Jesús, no había ninguna iglesia.
(1) Fue la primera en existir.
(2) Sólo después empezaron a haber otras iglesias, todas ellas resultando del ministerio de la iglesia de Jerusalén. Entonces, éstas también establecieron otras, y así sucesivamente.
(3) Según lo que relata la historia, durante un período de tiempo, probablemente unos meses, la única iglesia que había era la de Jerusalén.
d. La conclusión es evidente: tuvo que ser una iglesia independiente.
(1) No había otras iglesias con las cuales formar una organización.
(2) No participó en ninguna organización, siendo totalmente independiente. Incluso, más tarde, cuando había otras iglesias, tampoco formó una organización con ellas.
(3) Entonces, cuando analizamos la iglesia original, la que Dios estableció como patrón para todas las demás iglesias, concluimos que la iglesia debe ser independiente.
2. Además, todas las iglesias que más tarde surgieron en el Nuevo Testamento eran iglesias independientes.
a. Con el tiempo se establecieron iglesias en Antioquía (Hch. 13:1), Corinto (1 Co. 1:2), Éfeso (Ap. 2:1), Filipos (Fil. 4:15), Galacia (1 Co. 16:1), Roma (Ro. 16:1-27), y en muchos otros lugares.
b. Predicaban, oraban, cantaban, hacían obra misionera, ofrendaban y diezmaban, y hacían muchas otras cosas; sin embargo, nunca formaron una organización de iglesias.
c. Toda la evidencia señala que cada iglesia se encargaba de sus propios asuntos, siguiendo la dirección del Señor, independiente de las demás iglesias.
d. La única estructura eclesial que manifiesta las Escrituras es la de una iglesia independiente.
III. CREEMOS QUE ES NUESTRA OBLIGACIÓN SEGUIR EL EJEMPLO BÍBLICO.
A. La Biblia indica que Dios está al mando y que nosotros simplemente debemos seguirle a Él.
1. Muchos pasajes (Mt. 4:19; Mr. 2:14; Lc. 5:27; Mt. 16:24; 19:21...) relatan el mandato del Señor: “sígueme”. En Jn. 12:26, Jesús dijo: “Si alguno me sirve, sígame”. Debemos seguirle a Él, y no Él a nosotros. El Señor no recibe órdenes de nosotros.
2. Ef. 5:23 dice: “Cristo es cabeza de la iglesia”. Está claro que la cabeza dice al cuerpo lo que tiene que hacer, y no el cuerpo a la cabeza.
3. La Biblia dice que Jesús es “el autor y consumador de la fe” (He. 12:2).
4. Con demasiada frecuencia los hombres y las iglesias piensan que tienen autoridad para mandar.
a. Se atreven a modificar los planes y métodos de Dios.
b. No se limitan a seguir a Dios, sino quieren participar en lo que es exclusivamente competencia de la autoridad divina.
B. La Biblia nos exhorta muchas veces a limitarnos a seguir las indicaciones de Dios.
1. El pensamiento de Dios sobre el tema se pone de manifiesto en Éx. 25:40. En otras palabras, Dios indica que debemos simplemente obrar cómo Él nos ha dicho.
2. Jn. 4:24: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” 1 Jn. 3:18: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.”
a. No se trata de que cada uno haga como quiera ante Dios.
b. Cada uno debe hacer lo que Dios quiere, lo cual significa proceder y adorar en conformidad con la verdad. Además, Jn. 17:17 especifica que la palabra de Dios es la verdad.
3. Jesús dijo en Lc. 9:23: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” O sea, la Biblia enseña que dejemos nuestras formas de hacer las cosas, y que sigamos las de Dios.
4. Pedro nos exhorta en 1 P. 2:21: “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”.
C. El argumento bíblico es: Siempre debemos seguir lo que está establecido en las Escrituras. En cuanto a la estructura eclesial, ser independiente o formar parte de una organización, debemos seguir el ejemplo de la iglesia independiente; si no, violamos el ejemplo bíblico.
Lo que cree hace la diferencia