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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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NO EXISTE NINGUNA “IGLESIA UNIVERSAL”
Creemos que sólo los miembros de cada congregación deben celebrar la cena del Señor juntos. Creemos que no es bíblico que miembros de diferentes iglesias la celebren de forma conjunta. Así que, creemos en la comunión cerrada, y es lo que practicamos.
I. HAY UNA SUPOSICIÓN FALSA DETRÁS DE LA COMUNIÓN ABIERTA.
A. Los que practican la comunión abierta creen que todos los creyentes pueden participar de forma conjunta en la cena del Señor.
1. Si son consecuentes con el razonamiento de su postura, esto significa que los participantes pueden ser tanto bautistas como metodistas, pentecostales, católicos, o cualquier otro que profese ser creyente.
2. Además, significa que los que han rechazado bautizarse pueden participar en la cena.
B. Para sustentar su teoría, se basan en la doctrina de la iglesia universal e invisible, que muchos afirman ser compuesta de todos los creyentes.
1. Para ellos “el cuerpo” de 1 Co. 10:17 se refiere a la iglesia. Si el cuerpo o la iglesia se compone de todos los creyentes, entonces es lógico que al reunirse creyentes pueden celebrar la cena, aunque sean de diferentes congregaciones.
2. Entienden que ser creyente es igual a ser miembro de la iglesia. Así concluyen que la iglesia que sólo permite que sus propios miembros tomen la cena tiene a todos los demás por incrédulos.
3. Sin embargo, no es verdad.
a. Cuando una iglesia sólo permite que participen sus propios miembros, no indica de ninguna manera que los demás no sean salvos. Sí que indica que no son miembros de este cuerpo en concreto.
b. Además, no es lo mismo ser creyente que ser miembro de la iglesia. Uno puede ser salvo y no ser miembro de la iglesia.
c. Si todos los creyentes constituyeran el cuerpo único de Cristo, entonces todos podríamos reunirnos para tomar la cena sin violar la armonía de las Escrituras. Sin embargo, ese no es el caso.
C. Los que creen en la comunión abierta también tienen que creer en el bautismo abierto o “cristiano”, si son consecuentes.
1. Si el bautismo del Espíritu Santo, que uno recibe cuando cree, incorpora al creyente en la “verdadera iglesia universal”, entonces puede tomar la cena del Señor con otros creyentes de otras iglesias sin hacerse miembro de ellas. Además, siguiendo el mismo razonamiento, cualquier creyente, sea metodista, católico, pentecostal, etc., puede participar en las actividades de cualquier congregación.
2. Significa que cualquier persona que profese fe podría votar, enseñar o tener un cargo en cualquier iglesia, porque si el cuerpo de Cristo es un cuerpo universal, entonces no admitirle en la iglesia sería lo mismo que afirmar que no es salvo.
3. El fin de todo este razonamiento es el ecumenismo, y participar en él no puede ser a medias, lo cual sería contradictorio.
II. LA VERDAD ES QUE LA ÚNICA CLASE DE IGLESIA QUE EDIFICÓ EL SEÑOR FUE UNA IGLESIA LOCAL.
A. El vocablo “iglesia” se deriva del griego “ekklesía”, que significa literalmente “una asamblea convocada”.
1. Se emplea tres veces en referencia al autónomo estado griego (Hch. 19:32, 39, 41), y una en referencia a Israel (Hch. 7:38).
2. En todos los demás casos se refiere a una de las iglesias del Señor (Mt. 16:18).
a. Diecinueve veces hace referencia a la iglesia en gloria.
b. Noventa y dos veces hace referencia a una asamblea específica de nuestra era.
(1) Se puede emplear el vocablo en un sentido concreto o en uno abstracto, pero la aplicación siempre es a una asamblea en concreto.
(2) Cuando la Biblia habla de la iglesia del Señor, siempre se refiere a una asamblea específica de creyentes bautizados.
(3) “La iglesia universal” no aparece en las Escrituras.
B. Jesús edificó la iglesia local, afirmando que existiría hasta su segunda venida.
1. No la edificó ni Pedro ni Pablo, sino Cristo mismo (Mt. 16:18).
2. Empezando con la iglesia de Jerusalén, ha habido una sucesión de iglesias que han abrazado las mismas doctrinas que Jesús enseñó.
3. Estos grupos son las iglesias del Dios viviente.
C. Hay muchos pasajes bíblicos que hablan de las iglesias locales, pero ninguno que hable de un cuerpo universal y místico.
1. Ap. 1-3 habla de siete congregaciones locales.
2. Hay muchas referencias a cuerpos locales (1 Co. 1:2; 1 Ts. 1:1, 3 Jn. 9; Ro. 16:1; Gá. 1:2).
3. Si hubiera una iglesia universal y mística, a la cual pertenecieran todos los creyentes, parece que la Biblia por lo menos haría alguna referencia a ella.
D. Sólo una iglesia local podía obedecer el mandato de reunirse de forma sistemática (He. 10:25), de disciplinar a los miembros (Mt. 18:15-18), de compartir los sufrimientos y los motivos de gozo (1 Co. 12:26), etc.
E. La idea de una iglesia universal está sin fundamento bíblico, porque tal cosa no existe.
Desde los primeros planteamientos del tema, empezamos a tener una visión global. Los argumentos de los que creen en la iglesia universal y la comunión abierta comienzan a desvanecerse a la luz de las Escrituras. Si no hay una iglesia universal, entonces los creyentes no pueden pertenecer a ella. Si la Biblia sólo enseña la iglesia local, entonces el mandato de reunirse para tomar el pan se refiere a ella, no a una iglesia universal.
Si no existe un cuerpo universal, entonces todo el fundamento de la enseñanza de la comunión abierta, el bautismo abierto o “cristiano” y el ecumenismo se desmorona. El único cuerpo que puede reunirse para tomar la cena, votar, bautizar, ordenar, etc. es el cuerpo local, que es el único que existe.Lo que cree hace la diferencia