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RAZONES DE LO QUE CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson

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LA FINANCIACIÓN DE LA IGLESIA

1 Co. 16:1-2

 

            Creemos que la iglesia debe realizar la obra espiritual de Dios.  Su financiación debe ser mediante los diezmos y las ofrendas de sus miembros.

 

I.               EL DIEZMO ES EL MÉTODO PRINCIPAL QUE DIOS HA ESTABLECIDO PARA LA FINANCIACIÓN DE SU OBRA.

A.            El diezmo significa la décima parte.  Dios espera que entreguemos la décima parte de nuestros ingresos en su tesorería.

1.    La Biblia lo manda así.

a.          Lv. 27:30-32:  “Y el diezmo de la tierra [...] de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová [...] el diezmo será consagrado a Jehová.”

b.          Dt. 14:22:  “Indefectiblemente diezmarás todo”.

2.    El diezmo no estaba limitado a los hijos de Israel bajo la ley mosaica.

a.          Se instituyó antes de que naciera Moisés, y ya se practicaba.

(1)          Jacob dijo a Dios:  “y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.”

(2)          Tan temprano como en Gn. 14:20, el Señor dice que Abraham pagaba sus diezmos al sacerdote de Dios.

(3)          He. 7:5-6, 8-9 demuestra que los diezmos de Abraham eran agradables a Dios.

(4)          Así que, no se debe pensar que el diezmo empezara con la ley.

b.          Los que estaban bajo la ley practicaban el diezmo.

(1)          Ya he citado Lv. 27:30-32, que afirma que el diezmo pertenece al Señor.

(2)          Los israelitas diezmaban (Nú. 18:28; 2 Cr. 31:5-6, 12; Neh. 10:37-38).

(3)          El mandato divino de diezmar se repite varias veces (Dt. 12:6, 11; 14:22-23, 28; 26:12; Mal. 3:10).

c.          Y el diezmo se debe practicar después de la ley.

(1)          Jesús dijo a los fariseos que no deberían dejar de diezmar (Mt. 23:23; Lc. 11:42).

(2)          1 Co. 16:2 enseña a dar de forma proporcionada, lo que solamente podría referirse a un porcentaje.

3.    Así espera el Señor que diezmemos.  En Pr. 3:9 dijo:  “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos”.

B.            Si el pueblo de Dios no diezma, normalmente no se puede realizar la obra del Señor.

1.    Nehemías señala en Neh. 13:10 que prácticamente cesó la obra del Señor cuando el pueblo dejó de dar.

a.          Hoy la obra de Dios sufre por los que no dan de forma sistemática.

b.          En general, los que apoyan la obra del Señor mediante sus diezmos es una minoría.  La obra indudablemente sería más fuerte con mayor alcance si sólo diezmaran todos.

2.    Sólo se puede practicar el principio de que los que predican el evangelio deben vivir de él, si el pueblo de Dios practica este método de financiación (1 Co. 9:13-14).

C.            Dios se disgusta cuando su pueblo no diezma, perjudicando así a su obra.

1.    Según Lv. 27:30, el diezmo es algo sagrado.

2.    Mal. 3:8-9 dice que no diezmar es el peor de los robos.

3.    El diezmo es la forma más justa y equitativa para dar.  Cada persona es responsable ante Dios en cuanto a su participación en este plan de financiación.  Ignorarlo es hacer caso omiso a Dios mismo.

 

II.            LA PALABRA DE DIOS NO SÓLO ENSEÑA A DIEZMAR, SINO TAMBIÉN CÓMO HACERLO.

A.            Hay que entregar el diezmo a la tesorería de Dios.

1.    Abraham lo pagó al sacerdote del Señor (Gn. 14:19-20).

2.    Israel lo llevaba a la casa de Dios (2 Cr. 31:5-10).

3.    Dios mandó que Israel lo llevara “al alfolí” (Mal. 3:8-9).

4.    Pablo dijo:  “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo” (1 Co. 16:2).

5.    En Hch. 5:1-10 vemos que el receptor era la iglesia de Jerusalén.

6.    Hoy en día, la iglesia tiene la comisión de efectuar la obra espiritual de Dios (Mt. 28:19-20), y es a través de ella que Dios desea recibir la gloria (Ef. 3:21).

7.    Dado que en la actualidad la iglesia es la única institución autorizada por Dios para realizar su obra espiritual en la tierra, entonces parece obvio que su tesorería tiene que estar en ella.

a.          La tesorería de Dios no es la cuenta bancaria de uno, ni tampoco es un predicador famoso.

b.          El diezmo debe entregarse a la iglesia.

B.            El diezmo debe ser una práctica sistemática.

1.    1 Co. 16:2 dice:  “Cada primer día de la semana”.

2.    Se debe diezmar de “todo el producto” (Dt. 14:22), o “según haya prosperado” (1 Co. 16.2).

3.    Así que, el diezmo se debe entregar a la iglesia, el domingo después de producirse la ganancia.

4.    El diezmo debe ser apartado primero.  No se debe pagar todo lo demás primero, aplazando así el diezmo.

a.          Pr. 3:9 dice que debe dar a Dios “las primicias de todos tus frutos”.

b.          Lv. 23:15-17 también enseña que debemos dar las “primicias” a Dios.

C.            Todo el pueblo de Dios debe diezmar.

1.    1 Co. 16:2 enfatiza:  “cada uno de vosotros”.

2.    El plan de Dios no es que unos cuantos lleven toda la carga, mientras los demás disfrutan de los beneficios.  Todos deberían colaborar.

3.    Según este plan, si uno no ha sido “prosperado”, entonces no está obligado a dar.

D.            El diezmo se debe dar con alegría, nunca con tristeza.

1.    2 Co. 9:7 dice que no se debe dar por obligación o necesidad.

2.    2 Co. 9:6 y Pr. 11:24-25 enseñan a dar con generosidad.

3.    Dar de mala gana no produce bendición.

4.    Se debe dar con gozo y de buena gana.

 

Así que, es nuestra firme convicción que cada creyente debe diezmar.  Debe hacerlo con gozo a fin de que la obra de Dios sea prosperada.

 

Lo que cree hace la diferencia