10250 North Freeway @ West Road
Houston, Texas 77037
Tel: (281) 447-8484

RAZONES DE LO QUE CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson

Propiedad literaria - Dr Lester Hutson

Este material es propiedad literaria y se prohibe copiar o reproducir sin permiso expresado en escrito por el Dr. Lester Hutson

 

Para ordenar su copia de Razones de lo que Creemos,
vea la sección marcada Publicaciones

34

LA VENIDA DEL SEÑOR

Hch. 1:11

 

            Creemos que la segunda venida del Señor, que es nuestra esperanza, será literal.  Además, creemos que será pronto y que el mundo entero quedará drásticamente alterado.

 

I.               CREEMOS QUE EL REGRESO DEL SEÑOR A LA TIERRA SERÁ PERSONAL, AUDIBLE, VISIBLE Y CORPORAL.

A.            Jesús mismo prometió volver.

1.    Durante su ministerio terrenal, Jesús habló de su segunda venida (Mt. 16:27).

2.    Jesús especificó que Él mismo volvería, refiriéndose a sí mismo como “El Hijo del Hombre” (Mt. 25:31-32).

3.    Jn. 14:2-3, además de referirse a la obra del calvario, establece que Jesús volvería una segunda vez.

4.    Jesús habló de su segunda venida a sus discípulos como un hecho asentado (Jn. 21:22-23).

B.            Unos seres celestiales testificaron acerca de la segunda venida.

1.    Anunciaron a los discípulos que Jesús volvería (Hch. 1:10-11).

2.    Además, lo constataron mediante términos muy claros:  “este mismo Jesús”, o sea, el mismo que murió en el calvario volvería.

C.            La inspiración apostólica asegura la segunda venida.

1.    Pablo escribió sobre ella.

a.          Afirmó, en Fil. 3:20, que esperaba la llegada del Salvador desde el cielo.

b.          Dijo, en Tit. 2:13:14, que esperaba la venida de aquél que nos había redimido.

c.          Manifestó, en He. 9:28, que “Cristo [...] aparecerá por segunda vez”.

2.    Santiago dijo:  “Tened paciencia hasta la venida del Señor” (Stg. 5:7).

3.    Pedro esperaba la venida del Señor y la relacionó con la transfiguración, la cual simbolizaba la segunda venida (2 P. 1:16-17).

4.    Judas profetizó acerca de la venida del Señor (Jud. 14-15).

5.    Juan esperaba la venida del Señor.

a.          En 1 Jn. 2:28 hay una amonestación a estar preparados para la venida de Cristo.

b.          También anuncia la venida del Señor en Ap. 1:7.

D.            Queda bien establecido, en las mismas citas, que será una venida literal y visible.

1.    Ap. 1:7 declara que “todo ojo le verá”.

2.    Hch. 1:10-11 afirma que volverá de la misma manera en que se marchó.  Es obvio que su ascensión fue visible y corporal.

3.    Zac. 14:1-4 también demuestra que será una aparición literal.

4.    Ap. 19:11-21 no deja lugar a dudas acerca de la naturaleza literal de su venida.

E.             La idea que su venida será figurada y simbólica no tiene ningún sentido y carece de apoyo bíblico.

 

II.            LA VENIDA LITERAL ES UNA ESPERANZA BIENAVENTURADA PARA EL CREYENTE.

A.            Tit. 2:12-13 la llama así, afirmando que incita una vida sobria.

B.            1 P. 1:3-5 afirma que Jesús resucitó, dándonos una “esperanza viva” de nuestra resurrección con sus recompensas.

C.            1 Jn. 3:1-3 constata que es una esperanza purificadora.

D.            Stg. 5:7-8 emplea la esperanza de la venida de Cristo como motivo de paciencia.

 

III.          LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO ES INMINENTE.

A.            Quiere decir que puede ocurrir en cualquier momento.

1.    Sabemos que tendrá lugar, pero no sabemos cuándo.

2.    Es imposible saber la fecha (Mt. 24:36), pero tampoco podemos excluir cualquier fecha.

B.            La Biblia demuestra que la segunda venida podría tener lugar en cualquier momento.

1.    Así advirtió Jesús a los discípulos (Mt. 24:42-44).  Además, nos advierte que no nos confiemos, pensando que puede tardar.

2.    Las siete parábolas del misterio (Mt. 13) nos enseñan que tarde o temprano este mundo llegará a su culminación.  Nadie sabe cuándo, pero habrá una siega (v. 30).

3.    Mt. 25:19 demuestra que era bien sabido que llegaría el Señor de la siega, sólo que no se sabía cuándo.

4.    Ap. 16:15 advierte:  “He aquí, yo vengo como ladrón.  Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.”

5.    En el excelente pasaje de Pablo de 1 Ts. 5:1-4, anunció que la aparición del Señor sería repentina, pero que no nos debería sorprender.  Tenemos la advertencia de que el día se acerca, por lo tanto, debemos vigilar.

 

Por el testimonio de la Palabra de Dios, esperamos la segunda venida de nuestro Señor.  Será visible, personal y literal.  Podemos hacer nuestras las palabras de Pablo:  “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Fil. 3:20).

 

Lo que cree hace la diferencia