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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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Ya hemos visto que el don de las lenguas, por ser una parte del ministerio apostólico, ya ha cesado. Sin embargo, por el énfasis actual sobre las lenguas, es importante que estudiemos lo que la Biblia llama “géneros de lenguas”.
Como demuestran los estudios anteriores, creemos que el don de lenguas no es vigente en la actualidad. Además, creemos que la práctica moderna de las lenguas es fraudulenta, y no procede de Dios. También conviene destacar que el movimiento moderno de las lenguas tiene poca semejanza, si es que tiene alguna, con la práctica apostólica.
I. LA BIBLIA DESCRIBE LA PRÁCTICA APOSTÓLICA DEL DON DE LAS LENGUAS.
A. El don de las lenguas era la habilidad de hablar con fluidez en una lengua no aprendida.
1. En el Nuevo Testamento la palabra “lenguas” o “lengua” se traduce del vocablo griego “glossa”. W. E. Vine lo define en el Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, como: (1) Las lenguas como de fuego en el día de pentecostés, (2) La lengua como órgano del habla, y (3) La lengua como sistema lingüístico, o lenguaje.
2. Siempre que se refiere al don de las lenguas, significa una lengua que el parlante no ha aprendido.
3. Hch. 2 es un ejemplo de ello.
a. Cuando los doce apóstoles (Hch. 1:26; 2:1) hablaron en otras lenguas (Hch. 2:4), “cada uno les oía hablar en su propia lengua” (v. 6).
b. El v. 8 demuestra que se trataba de lenguas conocidas. Dice: “les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido”.
c. Frecuentemente, los carismáticos citan este pasaje para afirmar que se trata de algo ininteligible.
d. Sin embargo, no fue así en Hch. 2. Lo que asombró a la multitud era que cada uno les entendía en su propio idioma. Además, merece destacar que había una representación lingüística muy amplia (v. 5).
e. Los apóstoles simplemente hablaron en diversos idiomas, sin haberlos estudiado.
4. El don de las lenguas siempre se refiere a otros idiomas; nunca se trata de emitir, misteriosa y extáticamente, sonidos ininteligibles. La Biblia nunca indica, ni remotamente, que se tratara de algo que no fuera un idioma.
5. Otras lenguas para uno que hablaba hebreo serían: árabe, griego, chino, caldeo, etc. Para un castellanoparlante moderno, serían: inglés, alemán, ruso, japonés, portugués, etc.
6. El don de lenguas era la capacidad de usar idiomas perfectamente, sin haberlos estudiado.
7. Pero no es lo que hacen los carismáticos cuando pretenden hablar en lenguas.
a. No hablan en otros idiomas, sino emiten una mezcla de sonidos que no tienen sentido en ninguna lengua.
b. Así que, el movimiento moderno de “hablar en lenguas” no se acerca a lo que hacían algunos de los primeros creyentes cuando hablaban en lenguas.
8. También debemos destacar que no hay indicación de que las lenguas en la Biblia fueran “desconocidas” en el sentido que nadie las conociera.
a. La palabra “desconocida” o “extraña” no está en el texto original.
b. Algunas traducciones no emplean estos adjetivos y otras las ponen en itálica, lo cual indica que se han añadido para clarificar.
c. Los traductores simplemente querían demostrar que eran lenguas desconocidas por el hablante, pero no que fueran lenguas que nadie conociera.
B. Las personas con el don de lenguas podían usar diferentes idiomas “según el Espíritu les daba que hablasen” (Hch. 2:4).
1. 1 Co. 12:10 menciona “diversos géneros de lenguas”.
a. Aunque la palabra “diversos” se añadió para esclarecer (no aparece en el texto original), la pluralidad de lenguas es obvia.
b. La pluralidad de “géneros” y de “lenguas” denota que el hablante podía usar más de una lengua.
c. La afirmación de este versículo demuestra que el que tenía el don de lenguas podía emplear diferentes idiomas. “A otro” demuestra que se trataba de una sola persona, y “géneros de lenguas” demuestra que una persona podía hablar en varios idiomas; no que hubiera una persona diferente para cada idioma.
2. Hch. 2:4-11 demuestra que los doce apóstoles hablaron en muchos idiomas.
3. Además, lo hicieron “según el Espíritu les daba que hablasen” (v. 4). 1 Co. 12:11 indica que el uso del don dependía del Espíritu Santo. El que hablaba en lenguas, se comunicaba en un idioma que no había estudiado, pero que el Espíritu concedía que lo hablase.
4. ¡Cuán diferente a lo que practican los del movimiento moderno de “lenguas”!
a. Primero, emiten sonidos ininteligibles, sin hablar en otro idioma.
b. Segundo, suelen repetir sonidos muy parecidos o iguales.
c. Tercero, no emplean “géneros de lenguas”, sino una sola clase de emisión de sonidos ininteligibles.
II. EL ESPÍRITU DE DIOS DECIDÍA A QUIÉN CONCEDER EL DON DE LENGUAS.
A. No todos lo recibían.
1. En su explicación de los dones (1 Co. 12), Pablo demostró que diferentes personas recibían diferentes dones (v. 8-10), pero nadie, salvo los apóstoles, poseía todos los dones.
a. 1 Co. 12:30 pregunta: “¿hablan todos lenguas?” El contexto responde que no.
b. Los diferentes miembros del cuerpo tenían diversas habilidades, pero no todos tenían las mismas (v. 14-24).
2. Ninguna mujer recibió el don de lenguas, ni tampoco los demás dones.
a. En el mismo contexto sobre los dones (1 Co. 12-14), Pablo dijo: “vuestras mujeres callen en las congregaciones” (14:34).
b. Añadió: “es indecoroso que una mujer hable en la congregación” (v. 34).
3. No es así en el movimiento moderno de “lenguas”.
a. Normalmente afirman que todos pueden y deben hablar en lenguas desconocidas para ser salvos.
b. Las lenguas, según ellos, evidencian la llenura del Espíritu Santo.
c. Hombres y mujeres hablan en lenguas, y muchas veces son las mujeres quienes más se destacan por hablar en lenguas.
d. Según la Biblia, pocos hombres hablaron en lenguas, y ninguna mujer. Si las lenguas son esenciales para la salvación, como muchos carismáticos afirman, entonces los “santos” (1 Co. 1:2) no eran santos, o sea, salvos o creyentes (1 Co. 15:2). Según muchos carismáticos, estaban en la perdición y el Espíritu, que inspiró que Pablo les llamara “santos”, no sabía lo que hacía.
4. El peso de este argumento es suficiente para demostrar el error del movimiento carismático.
B. El Espíritu de Dios seleccionaba a quiénes dar los dones.
1. 1 Co. 12:11: “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.”
2. Es decir, los receptores no elegían los dones; lo hacía el Espíritu.
3. En Hch. 2, los apóstoles hablaron en otras lenguas (v. 4), pero lo hicieron sin rogar a Dios por la habilidad para hacerlo.
a. Al contrario, simplemente estaban esperando el cumplimiento de la promesa de Jesús (Lc. 24:49; Hch. 1:5, 8).
b. De la misma manera que la resurrección de Cristo cumplió la profecía de la fiesta de las primicias (1 Co. 15:20), la manifestación milagrosa del Espíritu en pentecostés cumplió la profecía de la fiesta de pentecostés. Sólo pudo haber una resurrección, y sólo pudo haber un pentecostés.
c. El hecho innegable es que lo ocurrido en pentecostés no fue el resultado de buscarlo, sino el cumplimiento de una promesa.
4. Además, en todos los casos en que los apóstoles confirieron dones, nunca fue el resultado de la elección del receptor.
a. Así se manifiesta en la casa de Cornelio (Hch. 10:45-46) y también en el caso de los discípulos de Juan (Hch. 19:6).
b. Es obvio que no estaban rogando que Dios les diera los dones, como practican los carismáticos.
c. El Espíritu Santo, no los apóstoles ni el receptor, decidía a quiénes dar los dones (1 Co. 12:11).
5. Es totalmente diferente lo que practican los carismáticos.
a. Dicen que todos han de desear las lenguas.
b. Además, los que buscan los dones han de orar con persistencia para conseguirlos.
c. Así se hace evidente que lo que sucedía en la Biblia no es lo que hacen los carismáticos.
III. AHORA DEBEMOS ESTUDIAR LAS NORMAS PARA EL EMPLEO DEL DON DE LENGUAS.
A. El don de lenguas sólo se había de practicar en presencia de judíos incrédulos.
1. El objetivo principal era alcanzar a los incrédulos. Pablo dijo: “Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos” (1 Co. 14:22).
2. Si la persona que visitaba una iglesia no podía entender el idioma en que hablaban, entonces el mensaje no le era provechoso. Los miembros de la congregación con los dones de conocimiento, profecía, etc. no podían comunicarse con el visitante; sin embargo, el que tenía el don de lenguas sí que podía. Además, el visitante, sabiendo que no eran hablantes de su idioma, tenía la certeza de que lo que decían provenía de Dios.
3. 1 Co. 14:21 establece que el don de lenguas era para los judíos incrédulos.
a. Es una cita de Is. 28:11-12: “En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo”.
b. El don de lenguas cumplió esta profecía.
c. Pero este versículo se refiere a “este pueblo”, que Is. 28 demuestra ser el pueblo judío.
B. Además, sólo se había de practicar el don de lenguas cuando había intérprete.
1. 1 Co. 14:28: “Y si no hay intérprete, calle en la iglesia”.
2. El don de la interpretación era otro de los dones del Espíritu (1 Co. 12:10).
3. Muchos no entienden este don.
a. Preguntan: ¿por qué hacía falta interpretación si se trataba de una lengua conocida?
b. Está claro que la lengua era conocida por el judío incrédulo, pero no por la iglesia, incluyendo a la persona que la hablaba por el Espíritu.
c. Sin intérprete, el mensaje no tenía sentido para la iglesia y, por consiguiente, no era para su edificación.
4. El mandato “Hágase todo para edificación” (v. 26), también incluye el uso de las lenguas.
5. Por lo tanto, mientras el del don de lenguas predicaba al judío incrédulo, el que tenía el don de la interpretación lo traducía para la iglesia.
6. El intérprete no traducía para el incrédulo, porque no le hacía falta. Éste oía el mensaje en su propio idioma. La interpretación servía para la iglesia.
7. Es importante que no se había de practicar el don de lenguas cuando no había intérprete (1 Co. 14:28).
8. Es otra demostración que las lenguas no eran ininteligibles.
a. 1 Co. 14:6-10 enseña que hay que hablar lo que se entiende, no algo incomprensible.
b. 1 Co. 14:11 demuestra que sin palabras comprensibles no hay comunicación.
c. Si no hay intérprete, no se puede hablar en lenguas (1 Co. 14:28). El v. 19 dice: “pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.”
C. No podían hablar más de tres hombres en una reunión.
1. 1 Co. 14:27: “Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres”.
2. Esto ocurría en las reuniones de iglesia, no mientras esperaban la promesa del Espíritu en Hch. 2.
D. Sólo podían hablar por turnos, o sea, uno y después otro.
1. Después de enseñar que no podían hablar en lenguas más de tres hombres por reunión, especifica que lo tenían que hacer “por turno” (1 Co. 14:27).
2. Uno hablaba y después otro, pero no a la vez.
3. Todo se había de hacer “decentemente y con orden” (v. 40), porque “Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos” (v. 33).
E. Ya hemos indicado que estaba prohibido que las mujeres hablaran en lenguas.
1. 1 Co. 14:34-35: “vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.”
2. Según las Escrituras, sólo unos pocos hombres, seleccionados por el Espíritu, recibieron el don de lenguas.
F. ¡Cuán lejos de esto está el movimiento moderno de “lenguas”!
1. No tienen en cuenta si hay presente un judío incrédulo que no entiende su lengua o no. Así que, su emisión de sonidos ininteligibles no sirve para los incrédulos ni tampoco para los creyentes. Afirman que es una demostración de que el hablante está lleno del Espíritu Santo.
2. Debido a que se trata de palabras incomprensibles, no hay forma para averiguar la precisión de la interpretación. Es en realidad una escapatoria que sirve para engañar a los oyentes crédulos y proteger a los practicantes.
3. Además, muchos insisten en que todos deberían hablar en lenguas, incluso las mujeres, y que lo deberían hacer en cada reunión.
4. Normalmente lo hacen todos a la vez, prevaleciendo así el desorden y la confusión.
5. Como hemos indicado, insisten en que las mujeres también hablen en lenguas.
a. Algunos dicen que es esencial para la salvación.
b. Otros, sin afirmarlo así, dicen que es bueno que todos hablen en lenguas y que, de hecho, deberían hacerlo, evidenciando “la segunda bendición” o una vida espiritual profunda.
6. Otra vez se pone de relieve que el movimiento moderno tiene poco que ver con el don de las lenguas practicado antes de terminar de escribir la Biblia. En realidad, el movimiento moderno se opone a la práctica bíblica en casi todo.
IV. EL DON DE LENGUAS NO ERA PARA GLORIFICAR AL RECEPTOR.
A. Todos los dones, incluyendo el de lenguas, eran para la edificación de la iglesia.
1. 1 Co. 14:26: “Hágase todo para edificación.” 1 Co. 14:7-11 condena cualquier práctica que no edifica.
2. En lugar de tener afán por conseguir dones, Pablo dijo: “procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.”
3. La iglesia, como el cuerpo humano, necesita diversidad de miembros (1 Co. 12:14-30). En la época en que todavía no había una Biblia completa, Dios proveyó los dones del Espíritu. 1 Co. 12:25 dice: “para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.”
4. Como han demostrado los estudios anteriores, los dones sirvieron para confirmar la Palabra y edificar la iglesia, hasta que la Biblia completa fuera revelada. Así los dones del Espíritu eran para el beneficio de toda la iglesia, no para la gloria de un miembro en particular.
B. Cuando los dones son enumerados, las lenguas y la interpretación figuran al final de la lista.
1. Lo mismo ocurre tanto en 1 Co. 12:8-10 como en 1 Co. 12:28-30.
2. A pesar de ello, muchos corintios habían elevado el don de lenguas por encima de los demás dones (1 Co. 14:1-5).
3. Aunque Pablo no les dijo que estuviera mal practicar el don de lenguas entonces, sí que les demostró que no era el don más importante (1 Co. 14:39).
4. Por el principio bíblico de la humildad (Lc. 14:11), ningún don debería ser motivo de orgullo personal, provocando una actitud de superioridad.
C. Sin embargo, los del movimiento moderno de “lenguas” suelen pensarse superiores a los demás.
1. Para ellos, hablar en lenguas es lo más importante.
2. Suponen, de forma subconsciente, que al hablar en lenguas uno se incorpora al grupo de privilegiados. Los demás son considerados inferiores, si es que son salvos. Todavía no han llegado a la espiritualidad profunda.
3. Así el efecto del movimiento moderno no es igual al efecto bíblico.
V. EL DON DE LENGUAS HABÍA DE CONTINUAR SÓLO HASTA LA TERMINACIÓN DE ESCRIBIR LA BIBLIA.
A. El ministerio de dones era un ministerio incompleto (“en parte”).
1. En aquel entonces, Pablo dijo: “en parte conocemos, y en parte profetizamos” (1 Co. 13:9).
2. Todavía no se había terminado de escribir la Santa Biblia.
3. Por consiguiente, no podían recurrir a la Biblia para conseguir la dirección y el consejo que necesitaban para la edificación de la iglesia.
4. Durante este período, recibieron los dones a fin de suplir esta necesidad de la iglesia.
B. Sin embargo, el ministerio de la iglesia no había de continuar siendo un ministerio incompleto (“en parte”).
1. En medio de su explicación sobre los dones, que era el ministerio incompleto, Pablo dijo: “Mas yo os muestro un camino aun más excelente” (1 Co. 12:31). Así demostró que iba a llegar algo superior al ministerio de dones.
2. De hecho, el camino más excelente, que sería un camino más completo, se estaba preparando.
a. Jesús había dicho a los apóstoles: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn. 14:26). También dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Jn. 16:12-13). Cuando se une lo que Jesús había enseñado con lo que enseñaría, entonces hay una totalidad.
b. Los apóstoles, durante el período de los dones, estaban juntando las piezas (1 Co. 2). Pablo, un apóstol nacido fuera de tiempo (1 Co. 15:8), dijo: “que por mí fuese cumplida la predicación” (2 Ti. 4:17).
c. Jesús dijo: “lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento” (Lc. 22:37). Así que, Pablo pudo esperar el día en que la Palabra no sería incompleta (como las lenguas), sino perfecta. En 1 Co. 13:10, habló del día en que llegaría “lo perfecto” (“completo”, de la palabra griega “teleios”).
d. La Santa Biblia es “lo perfecto” (1 Co. 13:10) y el “camino más excelente” (1 Co. 12:31).
3. Poco después de escribir 1 Co. 12-14, se escribió el último libro de la Biblia. Así terminó el ministerio incompleto, que suplía las necesidades de la iglesia. La Biblia es la revelación íntegra de Dios para proveer lo que necesita la iglesia para servirle de forma aceptable. 2 Ti. 3:16-17 dice: “Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
4. Así que, la Santa Biblia es un libro completo que sirve para hacer lo que las lenguas no pudieron. La Biblia es “un camino más excelente” para gobernar todas las actividades de la iglesia.
C. Al llegar la Biblia, la revelación completa de Dios, cesaron las lenguas.
1. 1 Co. 13:8 dice: “y cesarán las lenguas”. “Cesar” en griego es “pauo”, que significa parar, cesar, terminar.
2. 1 Co. 13:10 especifica el tiempo de su terminación. Dice: “cuando venga lo perfecto”, lo cual significa que el ministerio incompleto concluiría.
3. Las lenguas cesaron al llegar la Biblia íntegra, así que, ya no son vigentes. Además, las acciones de los que pretenden practicar el don de lenguas en la actualidad demuestran que en realidad no tienen el don bíblico de las lenguas.
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