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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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I. CONVIENE RECORDAR QUE LAS OBRAS PODEROSAS DEL MINISTERIO APOSTÓLICO TUVIERON EL PROPÓSITO DE EDIFICAR Y UNIR A LOS CREYENTES Y DE CONFIRMAR LA VERACIDAD DE LA PALABRA DE DIOS, QUE TODAVÍA ESTABA EN EL PROCESO DE REVELACIÓN.
A. Como indica He. 2:3-4, las “señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo”, testificaban de la procedencia divina del mensaje de quien los realizaba.
B. “La palabra” que predicaban los obreros apostólicos era confirmada por “las señales” (Mr. 16:20).
C. Las obras milagrosas daban confianza y seguridad a los que las veían (1 Ts. 2:13; 1:5). También les afirmaban y les edificaban (Ro. 1:11-12).
D. Así, mediante las obras del ministerio apostólico, los creyentes recibían edificación (1 Co. 14:5) y unificación (1 Co. 12:25).
II. HOY LA SANTA BIBLIA TIENE EL MISMO EFECTO QUE TUVO EL MINISTERIO APOSTÓLICO, CUANDO TODAVÍA NO HABÍA UNA BIBLIA COMPLETA.
A. Hoy en día, los que predican, enseñan o dan testimonio de la verdad de otra forma, no necesitan corroborar sus palabras o acciones mediante obras milagrosas o dones espirituales.
B. Lo que hay que hacer en la actualidad es simplemente predicar la Palabra que ya ha sido revelada y confirmada como verdad (2 Ti. 4:2; He. 2:3-4). Si uno se limita a declarar lo que está escrito en la Biblia, lo que dice es verdad. La única prueba o confirmación que hace falta es que sea bíblico.
C. Esto se puede decir sin contradicción, porque:
1. Dios “no miente” (Tit. 1:2).
2. Además, Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mt. 24:35).
3. Así que, mientras uno proclama la Biblia, se sabe que dice la verdad.
D. Puesto que la Biblia es una obra completa (Ap. 22:18), es inútil volver a confirmarla mediante milagros, señales o dones del Espíritu. ¿Es necesario que el Espíritu Santo corrobore continuamente lo que ya está confirmado? ¡No! Una confirmación basta. Sin embargo, los que pretenden practicar los dones en la actualidad, aparentemente lo hacen para confirmar las Escrituras, pero es un fraude. Sólo hay que examinar lo que dicen a la luz de la Biblia para averiguar su error.
E. Hoy en día, la Biblia sirve para determinar la veracidad o el error de cualquier afirmación.
F. Además, el cuerpo (la iglesia) recibe su edificación y su unificación por medio de la Biblia.
1. Así que, Col. 2:7 nos enseña a ser “arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados”. La enseñanza que recibían era la Palabra (2 Ti. 4:2), la cual producía edificación y confirmación.
2. En vez de esperar que algún milagro o don espiritual nos una y nos edifique, debemos hacer caso a 2 Ti. 2:15, que dice: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
G. Reafirmamos que ahora la Biblia completada sirve para lo mismo que sirvió el ministerio apostólico, antes de terminar la revelación especial.
III. LOS DE LA ÉPOCA APOSTÓLICA DESEABAN VER LA FINALIZACIÓN DE LA BIBLIA E INDICARON QUE AL LLEGAR ESTE MOMENTO ACABARÍA EL MINISTERIO APOSTÓLICO.
A. Después de una larga exposición sobre los dones espirituales (1 Co. 12), Pablo dijo: “Mas yo os muestro un camino aun más excelente” (v. 31). Pablo incuestionablemente tuvo un ministerio de la revelación de la Palabra de Dios (1 Co. 2). Parece obvio que el camino más excelente a que se refería era la revelación de la Palabra, mediante la cual la obra del Señor podría efectuarse sin los dones del Espíritu.
B. El apóstol Pablo vuelve a afirmar en Ef. 4:11-14 que se llegaría “a la unidad de la fe”. Por esta unidad los creyentes adquirirían “el conocimiento del Hijo de Dios” y así llegarían a la perfección o madurez.
C. Judas habló de “la fe que ha sido una vez dada a los santos” (v. 3). Está claro que sabía que la Palabra terminaría de escribirse y que la revelación especial no continuaría de forma indefinida, sino que se llegaría a tener una revelación completa, tal como tenemos hoy en día.
D. Las obras poderosas del ministerio apostólico sirvieron para confirmar la palabra predicada, pero Juan afirmó que la Palabra escrita sería suficiente para corroborar la credibilidad de los hechos. Jn. 20:31: “Pero estas se han escrito para que creáis”. Tomás vio a Jesús resucitado (Jn. 20:26-28), y vio muchas obras maravillosas que Jesús realizó, y creyó (Jn. 20:29). Sin embargo, Jesús le dijo: “bienaventurados los que no vieron, y creyeron” (Jn. 20:29). Hoy en día, lo que está escrito constituye evidencia suficiente para creer, sin la necesidad de milagros.
E. 2 Ti. 3:16-17 dice: “Toda la Escritura [la Biblia completa] es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto [significa maduro o completo; la misma palabra usada en Ef. 4:13 y 1 Co. 13:10, lo cual establece que ambos pasajes se refieren a la terminación de la Biblia], enteramente preparado para toda buena obra.” Si la Biblia nos prepara “para toda buena obra”, ¿qué necesidad hay de señales, maravillas, milagros y dones del Espíritu en la actualidad?
F. En 1 Co. 13:8, después de tratar el tema de los dones apostólicos, Pablo claramente dice que cesarían. Según W. E. Vine, en el Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, “cesar”, que en griego es “pauo”, significa: parar, cesar, terminar. En el versículo siguiente (v. 9), Pablo habló de su propia época como una en que “en parte conocemos, y en parte profetizamos”. En el v. 12 dice: “Ahora conozco en parte”. Entonces no había una Biblia completa para que fueran perfectos (maduros) o “enteramente” preparados “para toda buena obra” (2 Ti. 3:17). Por ello, Pablo dijo: “Ahora vemos por espejo, oscuramente” (1 Co. 13:12). Entonces, en el v. 10, hace referencia al día en que la Biblia sería completa, diciendo: “mas cuando venga lo perfecto”. No se refiere a la segunda venida de Cristo, porque no emplea el masculino “él”, sino el neutro “lo”. Además, en ninguna parte del contexto se plantea el tema de la segunda venida, así que, interpretar que es una referencia a ella es ignorar el contexto. Pablo afirma que cuando venga lo perfecto (la Biblia completa), “entonces lo que es en parte se acabará” (v. 10). El ministerio apostólico era incompleto (“en parte”, v. 9). Todas las verdades todavía no estaban unidas para formar un conjunto, pero cuando esto ocurrió, el ministerio incompleto acabó.
IV. NUESTRA CONCLUSIÓN ES SENCILLA.
A. Al completarse la Biblia, el ministerio apostólico había logrado su propósito. Hoy en día, la Biblia tiene el propósito que anteriormente tenía el ministerio apostólico.
B. Por lo tanto, en la actualidad no hay ninguna necesidad del ministerio apostólico.
C. Sólo los apóstoles recibieron el ministerio de los dones. Así que, al morir ellos, lo cual ocurrió de forma simultánea con la terminación de la Biblia, ya no había más transmisión de dones.
D. Por consiguiente, después de morir los que habían recibido los dones de los apóstoles, nadie ha practicado ninguno de los dones del Espíritu.
E. Así que, los que afirman tener los dones en la actualidad se equivocan, porque no los tienen.
F. Concluimos que el movimiento carismático no es bíblico y, por lo tanto, es inaceptable.
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