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RAZONES DE LO QUE CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson

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LA INMERSIÓN POR UNA IGLESIA NEOTESTAMENTARIA

Hch. 2:41

 

EL BAUTISMO EN AGUA

            Creemos que el bautismo debe ser administrado por una autoridad idónea y de modo correcto para que sea reconocido por Dios.

 

I.                    EL MÉTODO DEL BAUTISMO TIENE QUE SER POR INMERSIÓN.

A.            Las personas de la Biblia nos enseñan, mediante su ejemplo, que es por inmersión.

1.             Mt. 3:6 demuestra que Juan bautizaba en el río Jordán.  ¿Por qué iría al caudaloso río Jordán si solamente se trataba de rociar un poco de agua sobre las personas?

2.             Mt. 3:16 dice:  “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua”. 

a. Para “subir del agua” era necesario que primero se sumergiera en ella.

b.             La frase sería absurda si no se tratara de inmersión.

c. La representación de Jesús de pie en el río, mientras Juan le echaba agua por encima, no armoniza con el texto.

d.             La misma palabra “bautizar”, tal como se emplea en Hch. 2:41; 8:12; Jn. 4:1-2 y en muchos otros pasajes, significa sumergir. Así que, todos los ejemplos que hay del bautismo son por inmersión.

B.            El vocablo bautizar significar sumergir.

1.             Proviene de la palabra griega “baptizo”, que significa cubrir completamente con un líquido.  Por implicación, significa inmersión o sumersión.

2.             Para referirse a rociar con agua o mojar, habría que usar otros términos griegos para decirlo.

C.            La verdad que representa el bautismo, sólo puede verse en la inmersión.

1.             Ya hemos establecido que el bautismo simboliza la muerte, sepultura y resurrección (Ro. 6:4-6).

2.             En la sepultura de un cadáver, hay que cubrirlo por completo.

3.             ¿Cómo puede el rociar agua sobre alguien representar la sepultura?

D.            En realidad, la persona que no ha recibido bautismo por inmersión, no ha recibido bautismo.

 

II.                 EL ADMINISTRADOR DEL BAUTISMO TIENE QUE SER UNA IGLESIA NEOTESTAMENTARIA.

A.            Dios sólo dio la autoridad para bautizar a su iglesia.

1.             En Mt. 28:19, Dios dio la comisión para bautizar a los que constituían la iglesia de Jerusalén.

2.             Cada vez que se ve la práctica del bautismo en el Nuevo Testamento, se hace con la autoridad de alguna iglesia.

a. La iglesia de Jerusalén bautizaba (Hch. 2:41).

b.             Pedro y Felipe bautizaban con la autoridad de la iglesia de Jerusalén (Hch. 10:48; 8:38).

c. Pablo bautizaba bajo la autoridad de la iglesia de Antioquía (Hch. 15:35-41).

3.             Ningún otro individuo o institución jamás recibió la autoridad para bautizar.

B.             Como iglesia autorizada, reconocemos al colectivo de creyentes bautizados que enseñan las verdades fundamentales de las Escrituras.

1.             Ap. 2:5 demuestra que es muy posible que un grupo que se llama iglesia, no lo sea.

2.             No creemos que un grupo sea una iglesia verdadera si no enseña la verdad sobre la salvación.

a. La Palabra de Dios nos exhorta a predicar el evangelio.

(1)  Hay que predicarlo a toda criatura (Mr. 16:15).

(2)  Predicar es nuestra principal misión (1 Co. 1:17; 15:1).

(3)  Es el método divino para la salvación (Ro. 1:16; 1 Co. 1:21).

b.             Los que no oyen y obedecen el evangelio están bajo condenación (2 Ts. 1:8; 1 P. 4:17).

c. La Biblia nos advierte sobre los que pervierten el evangelio (Gá. 1:6-7; 2 Co. 11:7).

d.             Nos manda que no escuchemos otro evangelio y dice que son malditos los que predican otro evangelio.

(1)  Son anatema (Gá. 1:8-9).

(2)  “¡Ay de mí si no anunciare el evangelio!” (1 Co. 9:16).

e. Nuestra conclusión corroborada es que un grupo que no predica correctamente el evangelio no puede ser una iglesia de Dios.  En realidad, se trata de un grupo anatema.

(1)  Éste es el caso de la mayor parte de la cristiandad.

(2)  Demuestra por qué no aceptamos el bautismo de una iglesia que no predica el evangelio sin adulteración, ya que en realidad no es una verdadera iglesia.

3.             Además, las iglesias que tienen su origen en la Iglesia Católica Romana llevan el estigma de ella y, por consiguiente, su bautismo es dudoso.

C.            Puesto que sólo pueden bautizar las iglesias verdaderas, creemos que los que han recibido bautismo de otras iglesias, en realidad, no tienen bautismo.

           

Lo que cree hace la diferencia