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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
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Creemos que cada creyente debe mantener una conducta decorosa delante de Dios. Ha sido justificado; ahora debe ser consagrado. “Santificar” significa consagrar, dedicar, mantener santo o apartar. Se emplea en la Biblia para indicar principalmente dos cosas, las cuales estudiaremos a continuación.
I. LA SANTIFICACIÓN A VECES SE REFIERE A LA ETERNA POSICIÓN EN CRISTO DE LOS CREYENTES.
A. El término se emplea en bastantes pasajes en este sentido.
1. 1 Co. 6:11 dice: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”
2. He. 13:9-12 enseña que hemos sido santificados por la sangre de Jesús.
3. Se emplea como calificativo para los destinatarios de escritos bíblicos: “los santificados” (1 Co. 1:2; Jud. 1).
B. Los creyentes en Cristo tenemos una posición permanente que nos distingue de todos los demás.
1. Somos “llamados hijos de Dios” (1 Jn. 3:1).
2. Somos los “elegidos” (1 P. 1:2). Ro. 8:33 dice: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios?”
3. He. 10:14: “con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (véase también el v. 10).
C. Esta realidad se ilustra mediante una representación clara del Antiguo Testamento.
1. El sacerdote tenía que lavarse por completo antes de servir en la casa del Señor (Éx. 40:12-15; Lv. 8:12; Éx. 28:41).
2. Después de esta santificación inicial, el sacerdote jamás tenía necesidad de volver a consagrarse de esta manera.
3. Jesús demuestra esta verdad en relación con el creyente cuando dice a Pedro que sólo hace falta lavarse los pies (Jn. 13:5-10). Es decir, después de la consagración inicial como hijo de Dios, el creyente nunca vuelve a tener la necesidad de repetirla. Es hijo una vez para siempre.
II. SIN EMBARGO, LA SANTIFICACIÓN, EN SU EMPLEO MÁS USUAL, SIGNIFICA LA CONSAGRACIÓN DE LA VIDA DEL CREYENTE A LA GLORIA DE DIOS.
A. El Antiguo Testamento también ilustra esta verdad.
1. Los sumo sacerdotes tenían la necesidad de limpiarse a menudo de la suciedad mundana de sus manos para así estar limpios en el servicio al Señor.
2. Por esta razón, Jesús dice a Pedro que necesita una purificación continua para ser útil al Señor (Jn. 13:5-10).
B. La Palabra de Dios usa la palabra “santificar” con frecuencia para indicar cómo el creyente debe consagrarse al servicio de Dios.
1. 1 Ts. 5:23: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo”.
2. En 2 Ti. 2:15-26, Pablo desarrolla el tema de la santificación en este sentido.
a. En este pasaje, la santificación se refiere al crecimiento en la gracia. Es una obra progresiva mediante la cual se aumenta el nivel de consagración del creyente a la voluntad de Dios.
b. No se refiere a un estado perfecto, sin pecado, que se realice mediante “el bautismo del Espíritu Santo” (como afirman muchos carismáticos).
3. La vida del creyente debe ser santa, consagrada y dedicada al Señor, no contaminada y manchada por el mundo (1 Ts. 4:3-4).
a. Nuestras vidas deben conformarse a Tit. 2:14, que dice: “quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.”
b. Debemos ir creciendo en gracia (2 P. 3:18).
c. Sin embargo, parece que no hay demasiadas personas realmente santificadas en el día en que vivimos.
C. La Palabra de Dios nos enseña cómo experimentar la santificación al Señor.
1. Hay que someterse a la dirección del Espíritu Santo.
a. 2 Ts. 2:13 y 1 P. 1:2 se refieren a la “santificación del Espíritu”.
b. Además, Ro. 15:16 demuestra que es obra del Espíritu Santo.
2. Hay que considerar la Palabra de Dios.
a. Jn. 17:17 enseña que somos santificados por la verdad (véase también 1 P. 1:22).
b. La meditación en la verdad transforma (2 Co. 3:18; Ro. 12:1-2).
3. Hay que orar para experimentar la santificación en este sentido (1 Ti. 4:5).
La clave para la verdadera santificación es negarse a sí mismo (Lc. 9:23) y entregarse por completo a Dios.Lo que cree hace la diferencia