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RAZONES DE LO QUE
CREEMOS VOL.1
Escrito por Dr. Lester Hutson
Propiedad literaria - Dr Lester Hutson
Este material es propiedad literaria y se prohibe copiar o reproducir sin permiso expresado en escrito por el Dr. Lester Hutson
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3
Creemos que la doctrina más fundamental de todas es la inspiración
divina de la Biblia. Sin esta
creencia básica, lo demás se rechazará.
Si la opinión es que la Biblia es simplemente una obra humana, entonces
no recibirá más respeto que otros libros.
Es una pérdida de tiempo emplear la Biblia para enseñar a alguien que
no cree en ella. En este estudio
procuraremos demostrar que la Biblia es la Palabra de Dios.
Para ello evitaremos recurrir a sus propias afirmaciones de infalibilidad.
Usamos el texto de Mal. 3:10, porque se puede demostrar que la Biblia es
la Palabra de Dios.
I.
EL ANÁLISIS DE DOS ASPECTOS DE LA BIBLIA DEMOSTRARÁ QUE ES DE DIOS, NO
DEL HOMBRE.
A.
Hay pruebas demostrables que
la Biblia no puede ser obra humana.
1.
Las circunstancias
en que se produjo la Biblia son casi increíbles.
a.
Fue escrita por unos cuarenta hombres a lo largo de un período de mil
seiscientos años, desde 1492 a.C. hasta 100 d.C.
b.
Los escritores eran muy diferentes entre sí, entre los que había:
(1)
Reyes, como David y Salomón.
(2)
Estadistas, como Daniel y Nehemías.
(3)
Sacerdotes, como Esdras.
(4)
Hombres de estudios, como Moisés y Pablo.
(5)
Hombres sin estudios, como Pedro, Santiago y Juan.
(6)
Un pastor, llamado Amós.
(7)
Un cobrador de impuestos, llamado Mateo.
(8)
Un médico, llamado Lucas.
(9)
Profetas poderosos, como Isaías y Jeremías.
c.
Los escritores vivían en lugares muy distintos, como:
(1)
El desierto de Sinaí.
(2)
Los riscos de Arabia.
(3)
Las colinas y aldeas de Palestina.
(4)
Susán en Persia.
(5)
La ribera del río Chebar en Babilonia.
(6)
Los calabozos de Roma y de Asia Menor.
(7)
La isla solitaria de Patmos en el Mar Egeo.
d.
Estos hombres escribían sin intentar colaborar en la producción de un
libro como la Biblia. Con
frecuencia, no sabían que otros también escribían para la misma obra.
e.
A pesar de la diversidad de circunstancias poco usuales, escribieron un
libro sin contradicciones, en que no se ha demostrado ningún error.
2.
La estructura
de la Biblia atestigua de su validez.
a.
La Biblia es una obra compuesta de muchos libros.
(1) La Biblia se compone de sesenta y seis libros individuales y tiene dos divisiones principales.
(2)
Cada uno de estos libros tiene su tema y análisis propios.
b.
Cada libro es esencial para la comprensión global de la Biblia.
(1)
No se puede entender completamente ningún libro sin tener en cuenta a
los demás.
(2)
Hay una interdependencia entre las diferentes partes de la Biblia.
Todos los libros, capítulos y versículos, incluso los detalles más
pequeños, son esenciales para su comprensión global.
c.
A pesar del arreglo tan peculiar de la Biblia, no hay ningún libro tan
coherente y armonioso como ella.
(1)
Es como un gigantesco rompecabezas, y cada pieza encaja perfectamente.
(2)
Este libro compuesto de sesenta y seis libros:
(a)
Es una historia con continuidad (la humanidad en relación con Dios).
(b)
Tiene un tema principal (la persona y la obra de Cristo).
3.
El extenso ámbito de temas
que la Biblia abarca la hace un libro único.
a. Ningún otro libro abarca una temática tan amplia con tanto detalle.
(1)
La Biblia es una historia desde la eternidad pasada hasta la eternidad
futura.
(2)
La Biblia es el relato de la humanidad desde el principio hasta el fin.
(3)
La Biblia sigue una nación desde su comienzo hasta su fin.
(4)
La Biblia describe la tierra de cabo a rabo.
(5)
Sólo la Biblia explica el pecado, Satanás y Dios.
(6)
Sólo la Biblia concede la redención.
b.
Todo esto, y más, se encuentra en un volumen relativamente reducido, la
Biblia.
(1)
Muchas historias de la Primera Guerra Mundial exceden el tamaño de la
Biblia.
(2)
Y muchos libros más voluminosos relatan mucho menos de lo que la Biblia
explica.
4.
El examen de los hechos pone de manifiesto que la Biblia no puede ser una
obra fortuita; tiene que ser el resultado de una fuerza guiadora, que nosotros
creemos ser Dios.
B.
Las
profecías
bíblicas demuestran de forma innegable que es la obra de Dios, no del hombre.
1. Cualquier predicción no es una profecía. Hay por lo menos cinco requisitos para la profecía legítima.
a.
Tiene que ser manifestada antes de su cumplimiento.
b.
Debe estar más allá de la previsión humana.
c.
Ha de especificar en detalle, no sólo con ambigüedades y
generalizaciones.
d.
Debe transcurrir un plazo de tiempo entre la predicción y el
cumplimiento para asegurar que no se cumpla de forma intencionada por personas
interesadas.
e.
El cumplimiento ha de ser claro y evidente.
2.
La Biblia, sin duda, es un libro de profecía legítima.
a.
Alrededor de dos tercios de la Biblia son proféticos.
b.
La Biblia arriesga unas predicciones de las más improbables, y al pasar
el tiempo se cumplen con exactitud.
3.
Profetizar con precisión y constancia está más allá de la capacidad
humana.
a.
Si el hombre conjetura muchas veces es posible que acierte alguna vez,
pero es imposible que lo haga siempre.
b.
Si encontramos un libro de profecías que siempre se cumplen, entonces
sabemos que no es de origen humano.
4.
Ahora consideraremos algunas profecías bíblicas.
a.
Gn. 6:14-17 predice un gran diluvio que cubriría toda la tierra.
Gn. 7:10-24 relata su cumplimiento.
La ciencia moderna reconoce que hubo una época en que el agua cubría
toda la tierra. (Se han encontrado
animales en cuevas con hierba en los pulmones.)
b.
Gn. 17:2-6 da unas profecías improbables sobres Abraham, pero se
cumplieron.
c.
Gn. 50:24-26 dice que los huesos de José saldrían de Egipto.
Éx. 12:31-40 relata su cumplimiento.
d.
Is. 44:28-45:4 profetiza sobre Ciro, el Persa, doscientos años antes de
que naciera. (Véase Dn. 6.)
e.
Jer. 34:3 es una predicción imposible.
Dice que Sedequías vería al rey de Babilonia, pero nunca vería a
Babilonia, aunque estaría allí (Ez. 12:13).
Sólo Dios podría saber que se quedaría ciego (2 R. 25:6-7).
f.
Is. 23:1-18 predice la destrucción de Tiro, que hoy es un hecho histórico.
g.
Más de tres mil quinientos años antes de que el hombre lo averiguara
con el telescopio, Dios dijo que las estrellas no se podían contar (Gn. 15:5).
h.
Más de dos mil doscientos años antes de que Colón lo demostrara, Dios
dijo que la tierra tenía forma esférica (Is. 40:22). ¿Quién, excepto Dios, lo sabría?
i.
Las profecías sobre la primera venida de Jesús son suficientes para
demostrar que la Biblia no puede ser obra humana.
(1)
Durante las veinticuatro horas previas a la sepultura de Cristo, se
cumplieron al menos veinticinco predicciones específicas.
(a)
Predice que los discípulos abandonarían a Jesús (Zac. 13:7), que sería
entregado por treinta piezas de plata (Zac. 11:12), que sus huesos permanecerían
sin quebrantar (Sal. 34:20), que recibiría sepultura entre ricos (Is. 53:9),
etc. Todo ello fue profetizado más
de quinientos años a.C.
(b)
Ahora consideraremos las pocas probabilidades que había para que se
cumplieran.
Si
anuncio de antemano un terremoto en Barcelona para el año que viene, por la ley
de las probabilidades, hay una en dos que ocurra.
Si digo que será en el domingo de la resurrección, hay una posibilidad
en cuatro. Cada vez que añado un
detalle, las probabilidades en contra de su cumplimiento se doblan:
una en dos, una en cuatro, una en ocho...
Si
se aplica este principio matemático al día en que murió Cristo, las
probabilidades serían 33.554.432 contra una de que se cumplieran veinticinco
profecías.
(2)
Durante su vida terrenal, Cristo cumplió todas las profecías
relacionadas con su primera venida (109 en total).
(a)
Las probabilidades serían una entre miles de millones, pero las cumplió.
(b)
Sin embargo, hay escépticos que afirman que son profecías humanas.
¿No resulta algo difícil creerles?
5.
Si tomáramos en cuenta, no sólo las profecías sobre Cristo, sino las
centenares que están relacionadas con otros temas, entonces las probabilidades
de su cumplimiento serían verdaderamente ínfimas.
a.
Si encontráramos sólo un error en la Biblia, entonces sería diferente.
Pero no hay el más mínimo error.
b.
La Biblia es verdaderamente fenomenal.
Contiene historia escrita de antemano con absoluta precisión.
II.
DEBEMOS COMPARAR LA NATURALEZA DE LA BIBLIA CON LA MAYOR CAPACIDAD
INTELECTUAL DEL HOMBRE.
A.
Supongamos que cuarenta hombres, algunos con estudios y otros sin, de
muchos lugares distintos, de profesiones muy diferentes, sin conocerse
mutuamente y sin que nadie coordinara el proyecto, escribieran sesenta y seis
libros durante un período de mil seiscientos años:
1.
Difícilmente tendría alguna coherencia.
2.
Si fuera de medicina, seguramente no serviría ni para curar a una vaca
enferma.
B.
Supongamos que un grupo de los eruditos más destacados del mundo se
pusieran a predecir los sucesos de los siguientes quinientos años:
1.
No creo que ni siquiera pudieran nombrar países, presidentes, guerras...
2.
No creo que llegaran a tener un acierto del diez por ciento.
C.
Si la Biblia es un libro simple, sin más importancia que otros libros,
y nosotros somos más inteligentes y civilizados que los escritores bíblicos,
entonces ¿por qué no podemos igualar la Biblia?
D.
Tenemos que confesar que el hombre moderno no tiene suficiente capacidad
para igualar lo que encontramos en la Biblia.
Además, no hay ninguna obra que pueda compararse con ella.
III.
LAS ÚNICAS CONCLUSIONES LÓGICAS SON:
A.
Si el hombre no tiene la capacidad para escribir la Biblia, entonces ¿por
qué pensar que la escribió?
1.
¿Cómo podría el hombre hacer una obra que es incapaz de hacer?
2.
Si el hombre no puede hacerla, es que no la hizo.
B.
Si el hombre no la hizo, entonces ¿quién, aparte de Dios, podría
hacerla?
1.
¿Qué otra alternativa lógica hay?
Lo que cree hace la diferencia